Salud

La SEEDO advierte sobre los riesgos de las dietas heterodoxas o milagrosas

26-X-07. “El milagro para conseguir una reducción de peso en personas obesas pasa por un ejercicio físico regular y por una dieta sana y equilibrada”, asegura Basilio Moreno

El problema de salud que plantean las dietas milagro, que cada vez proliferan más en nuestro país, es una preocupación constante para la SEEDO, que en su Congreso Nacional está efectuando una revisión crítica de su utilidad. Más de medio millar de expertos nacionales e internacionales se dan cita en el VIII Congreso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), que se celebra estos días en Zaragoza. “El milagro para conseguir una reducción de peso en personas obesas pasa por un ejercicio físico regular y por una dieta sana y equilibrada”, sentencia el doctor Basilio Moreno, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Como reconoce este experto, “este tipo de dietas que prometen grandes reducciones de peso en poco tiempo son perjudiciales para la salud”.

“La reducción de la grasa corporal cuando existe un problema de sobrepeso u obesidad debe conseguirse con objetivos a medio y largo plazo, siguiendo una alimentación equilibrada que pueda mantenerse de por vida y sin olvidar la actividad física; no se debe adelgazar solamente reduciendo la ingesta de alimentos”, afirma el doctor Basilio Moreno. Los expertos insisten en que es necesario realizar de forma regular algún tipo de ejercicio físico, incluso tan sencillos como andar, pasear o subir escaleras. Esto contribuye a aumentar el gasto calórico y, por lo tanto, a reducir la grasa acumulada.

Falsas promesas

En palabras de María Ballesteros, de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital de León, “el tratamiento dietético ideal debería ser eficaz para conseguir una pérdida de peso segura, con consecuencias positivas a largo plazo sobre los factores de riesgo y enfermedades asociadas, y sostenible a largo plazo”. Las dietas heterodoxas, que suelen ser recomendadas por personas ajenas a la Medicina (muy frecuentemente famosos) promueven la pérdida de peso debido a que son hipocalóricas, pero son dietas desequilibradas, que no pueden ser seguidas a largo plazo y con escasos argumentos científicos que las respalden. Algunas se basan en modificaciones del porcentaje de macronutrientes de la dieta, más o menos aceptables, pero que nos responden en su totalidad a las evidencias científicas aceptadas.

En los últimos años, por ejemplo, han vuelto a estar de actualidad las dietas bajas en carbohidratos (Atkins, South Beach), las dietas hiperproteicas (Zona, Hollywood, Scarsdale) y las dietas de bajo índice glicémico (Sugar Busters), que tienen cierto respaldo científico. Sin embargo, según denuncia la doctora Ballesteros, “multitud de dietas podrían considerarse heterodoxas, por su escaso o nulo aval, que no es impedimento para su amplia aceptación social y su difusión en los medios de comunicación”. Entre ellas, podemos destacar las dietas disociadas (como la de Montignac), las cronodietas, las dietas basadas en el análisis ALCAT, y otras basadas en teorías “pintorescas”, como la del grupo sanguíneo, la de la alcachofa, la de la “sopa quemagrasa” o la dieta 3D o Spoonlight de Karl Lagerfeld.

Un problema de peso

La obesidad y el sobrepeso se han convertido en uno de los principales problemas de salud en todo el mundo. En nuestro país la situación ha empeorado significativamente en los últimos años, duplicándose las tasas de prevalencia e incidencia de este trastorno, que conlleva una pérdida de calidad de vida y que multiplica el riesgo de complicaciones (sobre todo cardiovasculares). Además, según un reciente estudio, España es uno de los países europeos con una tasa más baja de actividad física por habitante. La escasa actividad física de los españoles, junto con los cambios nutricionales, se ha erigido en el principal factor promotor del incremento de la obesidad. Más de la mitad de los adultos (52,7%) y uno de cada cuatro niños (27,6%) sufre sobrepeso u obesidad en España, según la Encuesta Nacional de Salud 2006 (en el sondeo de 2005, el 49,52 de la población adulta tenía kilos de más) Incluso, se apunta que hasta un 10% de las personas obesas o con sobrepeso reconocen que están a dieta.



Lo más destacado

La cita. “La reducción de la grasa corporal cuando existe un problema de sobrepeso u obesidad debe conseguirse con objetivos a medio y largo plazo, siguiendo una alimentación equilibrada que pueda mantenerse de por vida y sin olvidar la actividad física; no se debe adelgazar solamente reduciendo la ingesta de alimentos”, afirma el doctor Basilio Moreno.
Dietas desequilibradas. Las dietas heterodoxas, que suelen ser recomendadas por personas ajenas a la Medicina, promueven la pérdida de peso debido a que son hipocalóricas, pero son dietas desequilibradas. Entre las dietas que no cuentan con ningún aval científico se encuentran la de Montignac, las cronodietas, las dietas basadas en el análisis ALCAT o la de la alcachofa.



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 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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