Salud

Una experta afirma que es más sano beber dos cervezas al día que dos refrescos de cola

26-VI-2007. Mercé Vidal, de la Universidad Pompeu Fabra, asegura que dos cañas diarias aportan beneficios para la salud

La experta en nutrición y dietética Mercé Vidal, de la Universidad Pompeu Fabra, aseguró que beber dos cervezas al día aporta beneficios para la salud, ya que es una bebida que forma parte de la dieta mediterránea y dos cañas son más sanas que consumir dos refrescos de cola.

En una charla, organizada por la Federación Nacional de Amas de Casa de Zamora y el Centro de Información Cerveza y Salud (CISC), Vidal explicó que el consumo moderado de cerveza aporta nutrientes minerales, fibra soluble, sustancias antioxidantes y vitamina B. Por ello, opinó que es más sano incluso que tomarse un refresco de cola, aunque advirtió de que para ello no hay que rebasar la cantidad de dos cervezas al día, en el caso de los hombres, y tres en el de las mujeres.

El vino, más graduación

Explicó que la cerveza y el vino son dos bebidas «muy parecidas en el aspecto nutricional», aunque con la diferencia de que el vino tiene mayor graduación y la cantidad máxima que se puede beber para un consumo moderado es menor. Tanto en el caso de la cerveza como en el del vino, lo mejor es tomarlas con alguna comida o en un bar acompañada de una tapa, ya que si el alcohol se ingiere acompañado de alimentos metaboliza más lentamente.

Mercé Vidal explicó que el consumo moderado de la cerveza sin alcohol es tan saludable como la que tiene alcohol, ya que la cantidad de nutrientes minerales, fibra soluble o calorías es prácticamente igual.

Aclaró además que la cerveza tiene «la mala fama» de que engorda, cuando no es cierto, ya que, si bien engorda más que el agua, una jarra de cerveza tiene noventa kilocalorias, las mismas que una manzana, y un botellín de cerveza 28 kilocalorías, tantas como un tomate. «Está ampliamente demostrado que las bebidas alcohólicas fermentadas, consumidas en pequeñas cantidades son beneficiosas» para la salud, afirmó la dietista.
Puntualizó que su consumo está únicamente desaconsejado en adultos si toman medicación, van a conducir o son mujeres embarazadas o lactantes.

La cerveza, según los datos aportados por Mercé Vidal, es una bebida milenaria que siempre ha estado presente en la dieta mediterránea clásica. Su consumo moderado ejerce un papel protector frente a enfermedades cardiovasculares, posee una gran capacidad antioxidante y promueve la secreción de jugos gástricos. Además, según esta experta, algunos estudios resaltan los efectos positivos del consumo moderado sobre la salud ósea y la mejora de la calidad de los huesos.

Efectos sobre los huesos

En este sentido, y según la información facilitada por el Centro Cerveza y Salud, la ingesta de cerveza puede tener un efecto positivo sobre la osteoporosis, ya que favorece una mayor masa ósea, debido al alto contenido en flavonoines de esta bebida, con un gran efecto estrogénico en la mujer, y a su bajo contenido alcohólico.

La pérdida de masa ósea es el principal efecto de la osteoporosis, que afecta al 35% de las mujeres españolas mayores de 50 años, porcentaje que se eleva hasta el 52% en las mayores de 70.  Asimismo, se está observando un incremento significativo en el número de fracturas de cadera, un importante indicador de la osteoporosis, en los últimos años tanto en el ámbito nacional o internacional.

El estudio "Consumo moderado de cerveza y masa ósea en mujeres pre, peri y post menopáusicas", dirigido por el profesor Juan Diego Pedrera, muestra «una reducción en la densidad ósea en el grupo de mujeres que no tomaban cerveza comparado con el grupo de las que sí lo hacían, independientemente de la edad y el estado gonadal».Según Pedrera, «cotejando los resultados de las mujeres que tomaban cerveza o vino, se percibe un cambio positivo en la masa ósea en las que bebían cerveza, debido no solo al bajo contenido alcohólico de la misma, sino también a otras propiedades de sus ingedientes».



Lo más destacado

Graduación. El vino tiene mayor graduación y la cantidad máxima que se puede beber para un consumo moderado es menor.

Como el vino. Tanto en el caso de la cerveza como en el del vino, lo mejor es tomarlas con alguna comida o en un bar acompañada de una tapa, ya que si el alcohol se ingiere acompañado de alimentos se  metaboliza más lentamente.

Una jarra de cerveza tiene noventa kilocalorías, las mismas que una manzana, y un botellín de cerveza 28 kilocalorías, tantas como un tomate.

Su consumo está únicamente desaconsejado en adultos si toman medicación, van a conducir o son mujeres embarazadas o lactantes.

Consumo moderado. Su consumo moderado ejerce un papel protector frente a enfermedades cardiovasculares, posee una gran capacidad antioxidante y promueve la secreción de jugos gástricos. Además, según esta experta, algunos estudios resaltan los efectos positivos del consumo moderado sobre la salud ósea y la mejora de la calidad de los huesos.