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21-II-08. Los alimentos determinan la integración del inmigrante en la sociedad de acogida, asegura el conseller de Inmigración y Ciudadanía, Rafael Blasco.
El informe “Estado nutricional, hábitos alimentarios y de vida de una población de mujeres inmigrantes en la Comunidad Valenciana”, realizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera y financiado por la Conselleria de Inmigración y Ciudadanía, muestra que el estado nutricional de las mujeres inmigrantes es satisfactorio, en concreto un 63%, aunque el sobrepeso afecta a un 30%, siendo un porcentaje demasiado elevado. Un estado alimentario que en el 50% de los casos ha variado en relación con los hábitos de su país de origen: el 40% de las mujeres han aumentado de peso y un 14% lo ha disminuido.
Esta es una tendencia, el aumento de peso por malnutrición, que es característica de las sociedad actual española y que se debe al haber incorporado en nuestra alimentación hábitos inadecuados, con un mayor consumo de alimentos ricos en energía. En la mayoría de los casos, a pesar de ser determinante el precio de los alimentos a la hora de comprar, este no es acorde a los productos que se consumen: caros y con escaso valor nutricional. Este estudio ha sido realizado por un grupo de investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera y ha sido dirigido por la doctora Dolores Silvestre Castelló del Departamento de Producción Animal, Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
Educación nutricional
A este respecto, Blasco ha anunciado que “desde la Conselleria se promoverán cursos de orientación nutricional dirigidos a las mujeres inmigrantes para que cuiden su alimentación y la de sus hijos, así como charlas sobre el etiquetado de los alimentos y su interpretación. Es importante que conozcan sus derechos como consumidoras. Hay que tener en cuenta que se trata de diferentes costumbres y alimentos que normalmente no se consumen en sus países de origen". Por su parte, el Rector de la Universidad CEU Cardenal Herrara, José Alberto Parejo Gámir, ha destacado el compromiso de la Universidad con la sociedad “para mejorar las condiciones de vida de todos los valencianos, poniendo a su disposición el conocimiento científico en todas las realidades sociales en las que pueda ser de interés”.
En el estudio, han participado un total de 147 mujeres inmigrantes de más 15 países, entre 20 y 40 años. Las participantes no perciben haber modificado sus hábitos alimentarios. El 97% de las mujeres encuestadas reconoce consumir los mismos alimentos que en su país, lo que cambia es la frecuencia en su consumo. Se consume más arroz y más patata pero sin embargo se disminuye el de maíz o de frutas tropicales, como es el caso del aguacate, el mango, o la piña. Por otra parte, se deja de consumir alimentos propios, como el cus-cus, las papas, o las arepas. Es considerable el número de mujeres que afirman que el jamón curado es nuevo en su dieta, al igual que la tortilla de patata.
Entre otros hábitos de las mujeres inmigrantes encuestadas destaca que la mayoría hace entre 2 y 4 comidas al día y con un escaso consumo de agua. Para las mujeres entrevistadas, los factores que más influyen en la elección de los alimentos que componen la cesta de la compra son el precio (93.9%) y las costumbres (76.2%). En cuanto al gasto destinado a la compra, sólo el 14.3% de la población invierte menos de 150 € al mes, cerca del 50% de las encuestadas destinan un total de 150-200 € y el 38.8% gasta más de 200 euros al mes en su alimentación. En relación al consumo de alimentos, la dieta de la población del inmigrante no es correcta. En ella se detectan diversas inadecuaciones que pueden ocasionar, a corto plazo, problemas de salud. Entre las deficiencias detectadas se encuentra la necesidad de consumir más alimentos de origen vegetal, especialmente hortalizas, así como lácteos, pescado y huevos, en detrimento de la carne y sus derivados.

Cambio de dieta. El estudio revela que el 97% de las mujeres encuestadas reconoce consumir los mismos alimentos que en su país, lo que cambia es la frecuencia en su consumo. Se consume más arroz y más patata pero sin embargo se disminuye el de maíz o de frutas tropicales, como es el caso del aguacate, el mango, o la piña. Por otra parte, se deja de consumir alimentos propios, como el cus-cus, las papas, o las arepas. Es considerable el número de mujeres que afirman que el jamón curado es nuevo en su dieta, al igual que la tortilla de patata.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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