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El Grupo de Supresión Tumoral del CNIO, dirigido por Manuel Serrano, aclara cómo se activan las defensas anti-cancerosas en un artículo publicado en la prestigiosa revista británica Nature.
Los nuevos hallazgos indican que la función clave del gen anti-canceroso p53 es la de detectar la presencia de oncogenes, y no la de daños en el ADN, como hasta ahora se creía. Estas investigaciones avalan la idoneidad de unas nuevas estrategias quimioterapéuticas, que se encuentran ya en desarrollo, según informa en una nota de prensa el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.
En el campo de la investigación oncológica, el gen p53 es la estrella indiscutible. Este gen es la mejor y más potente defensa anti-cancerosa, y prueba de ello es que una buena parte de los tumores surgen y se convierten en malignos únicamente si el gen p53 ha sido previamente inactivado por algún accidente molecular o mutación.
La propiedad más conocida de la proteína p53 es la de detectar diversas alteraciones que pueden ocurrir en el ADN de los cromosomas de las células, tales como las roturas en las cadenas del ácido nucleico, o las modificaciones químicas aberrantes. La respuesta de p53 a estas alteraciones es impedir la multiplicación celular para evitar así la propagación de las células defectuosas. Esta propiedad de p53 hizo que desde hace tiempo se conozca a este gen como el guardián del genoma.
El p53, guardián y policía
Existían, sin embargo, indicios de que la historia bien podría ser algo más complicada. Hace ocho años, el grupo de Manuel Serrano publicó, igualmente en Nature, que el gen p53 se activa no sólo por la existencia de lesiones en el ADN, sino que también por la presencia de oncogenes. De este modo p53 además de ser el guardián del genoma es también el policía de los oncogenes.
Los nuevos resultados obtenidos imponen una nueva manera de mirar a p53, lo que a su vez tiene un efecto directo en el diseño de nuevas estrategias para el tratamiento farmacológico del cáncer. "La quimioterapia actual explota la mayor sensibilidad de las células cancerosas al daño en el ADN, pero se sospechaba, y nuestros resultados lo corroboran, que este tipo de quimioterapia funciona con independencia de que el tumor mantenga o haya perdido el gen p53", sostiene Alejo Efeyan, investigador del equipo de Manuel Serrano y primer firmante del artículo publicado en Nature.
P53. Este gen es la mejor y más potente defensa anti-cancerosa del cuerpo humano.
Propiedades. El p53 es capaz de detectar alteraciones en el ADN de los cromosomas de las células, tales como las roturas en las cadenas del ácido nucleico, o las modificaciones químicas aberrantes.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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