Salud

Atención a la alergia a los medicamentos

01-II-08. La mejor manera de evitar este tipo de reacciones es utilizar los fármacos de forma correcta, siempre bajo supervisión de los profesionales sanitarios.

Entre el 15% y el 25% de la población es alérgica a alguna sustancia. Afortunadamente la mayoría de las reacciones alérgicas tienen escasa importancia, y no ocasionan grandes molestias. Sin embargo, en ocasiones, pueden ser extraordinariamente graves y precisar de intervención médica urgente.

Los alimentos constituyen una fuente importante de alergias, sobre todo la leche de vaca, el huevo y el pescado. Otros alergenos son de origen industrial y profesional, como las sales de platino y de níquel, el poliuretano y otros. Igualmente son importantes los medicamentos que pueden provocar reacciones sistémicas anafilácticas graves, como en el caso de la alergia a la penicilina, pero también reacciones menos severas y mucho más comunes, según informa el Consejo General de Colegios de Oficiales de Farmacéuticos en una nota de prensa.

Las reacciones alérgicas debidas a medicamentos constituyen el tercer motivo de consulta de los pacientes que acuden al especialista en alergología, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). En concreto, el 14,7% de los pacientes que acuden por primera vez a una consulta de alergología, lo hacen debido a una reacción adversa a un medicamento. La diferencia con otro tipo de efectos adversos asociados al uso de medicamentos, reside en que las alergias suelen ser impredecibles, y no suelen guardar relación con el mecanismo de acción del medicamento ni con la dosis empleada, sino que dependen de la respuesta inmune del paciente frente a ese fármaco.

Consejos

En la actualidad, se desconoce la causa por la que el paciente desarrolla la alergia a un medicamento, aunque sí se sabe que suelen ser necesarias varias exposiciones al fármaco en cuestión. Los síntomas pueden aparecer al cabo de los minutos o de varios días, e ir desde una simple erupción cutánea a una grave alteración orgánica. En general, con la edad aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de alergia, posiblemente por un mayor número de “tomas de contacto” con el medicamento. También aparecen con más frecuencia en caso de alteración del sistema inmune, como ocurre en los pacientes con infección por el VIH. Según la citada Sociedad, los medicamentos que con mayor frecuencia ocasionan alergias, son los antibióticos betalactámicos , en casi la mitad de los casos, como penicilina, amoxicilina y cefalosporinas. Seguidos de los AINES (39% de las reacciones) y de los antibióticos de tipo quinolona.

Evidentemente, en caso de alergia a un medicamento se debe suprimir completamente el consumo del mismo y, como medida precautoria, el de aquellos fármacos análogos a él, puesto que es frecuente el desarrollo de alergias “cruzadas”. La mejor manera de evitar este tipo de reacciones es utilizar los medicamentos de forma correcta: cuando sean necesarios, siempre bajo supervisión de los profesionales sanitarios, a la dosis adecuada y durante el tiempo necesario.


De interés

Alérgenos. Los alimentos constituyen una fuente importante de alergias, sobre todo la leche de vaca, el huevo y el pescado. Otros alergenos son de origen industrial y profesional, como las sales de platino y de níquel, el poliuretano y otros. Igualmente son importantes los medicamentos que pueden provocar reacciones sistémicas anafilácticas graves, como en el caso de la alergia a la penicilina, pero también reacciones menos severas y mucho más comunes.



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 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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