Salud

Infecciones urinarias

03-I-08. Se caracterizan por la presencia de microorganismos en la orina, y son los cuadros infecciosos más frecuentes, después de los del aparato respiratorio

Las infecciones urinarias son aquellas que se caracterizan por la presencia de microorganismos en la orina. Son las infecciones más frecuentes, después de las del aparato respiratorio. Se clasifican según su localización. Así, podemos hablar de infecciones del tracto urinario inferior y de infecciones del tramo urinario superior, también llamadas infecciones urinarias altas. Entre las del tracto inferior son frecuentes la cistitis, si la infección es en la vejiga, y la uretritis, si es en la uretra. En las del tracto superior, hay que destacar por su gravedad la pielonefritis, en la que se afecta el riñón, según informa el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos en una nota de prensa.

Estas infecciones no deben subestimarse, ya que si no se tratan adecuadamente, pueden ser graves y provocar recaídas frecuentes e incluso daño renal irreversible. La mayoría de las infecciones están producidas por bacterias que proceden del intestino, y menos frecuentemente por hongos. El trayecto habitual que siguen estos microorganismos es ascendente, es decir, comienzan infectando uretra y vejiga y ascienden hacia el riñón.

Síntomas

Los síntomas típicos son el aumento en la frecuencia de orinar, aunque se elimina poca cantidad de orina, picor y escozor intenso y sensación de vaciado incompleto. En situaciones graves, el paciente padece fiebre y dolor abdominal, pudiendo incluso eliminar sangre por la orina. Las infecciones urinarias se dan con mayor frecuencia en niños y en ancianos, y predominan en mujeres. Así, el 20% de las mujeres sufren un episodio de infección urinaria al menos una vez en la vida. A partir de la menopausia son aún más frecuentes, debido a los cambios hormonales producidos y a la variación del pH vaginal, que favorecen la infección. En el caso de los hombres, la frecuencia de infección aumenta con los trastornos prostáticos.

El riesgo de padecer este tipo de infecciones se incrementa con la actividad sexual, el embarazo y con el uso de DIU como método anticonceptivo. También tras el parto, la cirugía y al aplicar una sonda. Otras situaciones predisponentes son la diabetes, la malnutrición, el alcoholismo y la hospitalización durante un período de tiempo prolongado. Es fundamental analizar la orina para identificar el germen causante y establecer el tratamiento antibiótico más adecuado. La duración del tratamiento varía en función de la edad y la presencia o no de complicaciones, pero debe mantenerse durante el tiempo prescrito para evitar recaídas. Puede ser útil la aplicación de pomada intravaginal con estrógenos.


Consejos

Prevención. Como medidas generales, se deben beber al menos dos litros de agua, orinar cada tres o cuatro horas y tras el acto sexual. No deben utilizarse jabones fuertes ni otros irritantes para lavar los genitales ni la ropa interior y esta deberá cambiarse a diario. Cuando la mujer haya orinado, deberá secarse de delante hacia atrás. En cualquier caso el paciente deberá tener un control y un seguimiento médico, y ante cualquier duda acerca del tratamiento, puede consultar al farmacéutico



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
Recuerda la charla