Salud

Objetivo, un cabello sano

17-IX-08. Las principales propiedades que debe cumplir un champú son: fácil enjuague, ausencia de toxicidad, irritación mínima de piel y ojos, biodegrabilidad, pH adecuado, y alta capacidad acondicionadora.

Un champú es un producto cosmético para el cuidado del cabello, cuya finalidad de uso es eliminar la suciedad, la grasa formada por las glándulas sebáceas, las posibles escamas de piel y, en general, partículas contaminantes que se van acumulando gradualmente en el cabello, advierten desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Los champúes contienen sustancias tensoactivas que reducen la tensión superficial del agua, favoreciendo que ésta se mezcle más fácilmente con la suciedad y la elimine. Se distinguen cuatro tipos de tensoactivos según su polaridad en agua: aniónicos, catiónicos, anfóteros y no iónicos. Independientemente de otras razones, los tensioactivos arrastran más grasa cuanta más alta es la temperatura de empleo. La temperatura ideal para el uso de los tensioactivos oscilaría sobre los 37º, la corporal.

Las principales propiedades que debe cumplir un champú son: fácil enjuague, ausencia de toxicidad, irritación mínima de piel y ojos, biodegrabilidad, pH adecuado, y alta capacidad acondicionadora. Un tipo específico de champúes son los denominados “especiales”. Se trata de preparados que, independientemente de las reseñas que anteriormente se han descrito, tienen una función específica terapéutica o decorativa. Sanan el cabello patológico o alteran el estado natural del cabello. Podemos dividirlos en: Anticaspa, antiseborreicos, revitalizantes, colorantes y decolorantes…


De interés

Saber elegir. Conocer las propiedades y mecanismos de acción de los distintos productos para la higiene y elegir aquellos que proporcionan una mejor relación cosmetológica adquiere hoy en día una relevancia fundamental, dada la importancia de la piel como barrera natural fisiológica de nuestro cuerpo.