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05-IX-07. Una buena calidad de vida y los avances sanitarios han hecho que la edad media de vida en Europa haya pasado de los 45 años a principios del siglo XX a la actual de 83 años para las mujeres y de 79 para los hombres
Las fracturas de hueso en las personas mayores se pueden prever con sencillas prácticas en las que también deben involucrarse quienes están alrededor o conviven con ellas. Desde el Departamento de Fisioterapia y Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera se recomienda el paseo, el baile o los ejercicios adaptados a la edad, estado funcional y movilidad, todo ello realizado de forma regular y continua.
Estas últimas tienen una alta incidencia entre la población mayor y, sobre todo, en las mujeres. En la actualidad se producen 300.000 casos anuales de roturas de cadera en España. La edad principal de incidencia es a los 83 años. Como ha señalado Mª José Navarro, Fisioterapeuta y profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, la importancia de la fractura radica en que la persona se ve obligada a dejar de llevar la vida de antes, la autonomía que poseía. Para evitar esto y dar a las personas mayores la posibilidad de que sigan envejeciendo con calidad de vida, el fisioterapeuta se centra en realizar su rehabilitación para, en la medida de lo posible, devolverles su capacidad funcional anterior y recobrar autonomía para realizar actividades cotidianas como vestirse, asearse, comer o desplazarse.
La temida fractura de cadera
La causa más común de fractura de cadera puede ser la caída poco traumática sobre el lateral de la pierna “sobre todo si hablamos de huesos desgastados con osteoporosis” como consecuencia de resbalones, desmayos, barreras arquitectónicas o imprudencias como andar por casa sin encender la luz. Por otro lado están las fracturas espontáneas por sobrecarga en hueso osteoporótico, que posee una densidad mínima y poca resistencia.
Desde el punto de vista del fisioterapeuta, es recomendable no alargar más de lo necesario el periodo de hospitalización y reposo, “para evitar complicaciones como disminución de movilidad, atrofia muscular, disminución de la resistencia física o úlceras por presión”, según explica Mª José Navarro, profesora del CEU Cardenal Herrera.
Pasear y ejercicios en grupo
La profesora Navarro destaca la importancia de que la población mayor se mantenga activa “tanto en el proceso de rehabilitación como después”. Entre los ejercicios recomendados está el del paseo “para favorecer la regeneración ósea”. Los ejercicios en el agua también contribuyen a reforzar el sistema muscular y el equilibrio. Otros hábitos sugeridos para lograr una mayor estabilidad en los mayores son la marcha y ejercicios de equilibrio para evitar caídas de repetición, en los sucesivos meses tras la fractura.
Otro ejercicio que los mayores pueden hacer por sí mismos, en sus casas, residencias o con los compañeros y amigos está el subir y bajar las escaleras de casa, que fortalece el cuádriceps o si desean algo divertido, la profesora del CEU Cardenal Herrera recomienda “ejercicios terapeúticos en grupo y actividades como tai chi o yoga que mejoran la relajación y favorecen la flexibilidad”.

Nuevas enfermedades . Con el alargamiento de las expectativas de vida, se dan nuevas patologías propias del envejecimiento relacionadas con el aparato locomotor, la osteoporosis y las fracturas de cadera, entre otras.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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