![]() |
26-XI-07. Estos apelativos sirven para ilustrar cómo a las mujeres la grasa se les concentra más a nivel de las caderas mientras que en los hombres se aloja más en la cintura
La acumulación de la grasa corporal no es igual en hombres y en mujeres; para distinguirlo, al patrón de distribución femenina se le llama “forma de pera” mientras que al patrón de distribución de grasa masculina se le llama “forma de manzana”; estos apelativos sirven para ilustrar cómo a las mujeres la grasa se les concentra más a nivel de las caderas mientras que en los hombres se aloja más en la cintura.
A pesar de que ambos tipos de obesidad son dañinos, es mucho más peligroso para la salud el flotador o la barriga cervecera que las cartucheras, tal y como se les describe popularmente; es decir, una obesidad en forma de manzana supone un riesgo mucho mayor que la de forma de pera. Si la obesidad de por sí ya trae complicaciones, la que se manifiesta en forma de manzana viene con un extra adicional de enfermedades que muchas veces son proporcionales al perímetro de la cintura y son:
Pues bien, en el caso de las mujeres con un índice de masa corporal normal o que indica delgadez pero con acumulación de grasa abdominal, las posibilidades de sufrir alguna o varias de estas complicaciones son mayores que en los hombres en la misma situación.

Más perjudicial. A pesar de que ambos tipos de obesidad son dañinos, es mucho más peligroso para la salud el flotador o la barriga cervecera que las cartucheras, tal y como se les describe popularmente; es decir, una obesidad en forma de manzana supone un riesgo mucho mayor que la de forma de pera.
Envía tus preguntas a los médicos especialistas de Policlínica Gipuzkoa
Dra. Gil-Negrete
Oncología Médica
Policlínica
Gipuzkoa.
Recuerda la charla