Salud

Los menores andaluces que vayan a someterse a una operación de cirugía estética deberán realizar un examen psicólogo previo

30-XI-07. La Consejería de Salud elabora una estrategia para mejorar la información y seguridad de los adolescentes y jóvenes ante este tipo de intervenciones

Los menores andaluces que vayan a someterse a una operación de cirugía estética tendrán que realizar de forma previa un examen psicológico, que permitirá determinar su grado de madurez y descartar desórdenes que contraindiquen la intervención, especialmente relacionados con trastornos de la imagen corporal. Así se contempla en un decreto que está elaborando la Junta de Andalucía con el fin de proteger la salud de los menores que se someten a estas intervenciones.

Esta normativa se inscribe en una nueva estrategia que la Consejería de Salud va a poner en marcha para mejorar la información y seguridad de los adolescentes y jóvenes que se someten a operaciones estéticas, unas intervenciones que deberán estar plenamente justificadas y documentadas, y presentar una relación razonable entre sus riesgos y beneficios, según ha informado la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía en una nota de prensa.

Las nuevas actuaciones se centrarán en todos los sectores implicados en el campo de la cirugía estética y los jóvenes, desde los propios adolescentes y su entorno familiar hasta los colectivos profesionales y empresariales, pasando por los medios de comunicación. Con ello se persigue ofrecer una mayor regulación de las condiciones en que los menores pueden tener acceso a esta práctica, así como los requisitos y garantías que deben cumplir los centros, servicios y profesionales que realicen estos procedimientos.

Garantías

En el caso del decreto en que trabaja la Consejería, éste establecerá que las operaciones de cirugía estética en la población menor de 18 años deberán cumplir todas las garantías de seguridad e información para los pacientes. Para ello, los menores de edad que quieran someterse a una operación de este tipo tendrán que recibir toda la información sobre el acto quirúrgico, los resultados que se esperan, las consecuencias que puede tener, los riesgos probables, las contraindicaciones de la operación e incluso la posibilidad de tener que ser operado de nuevo en el futuro.

Antes de recibir esta información, el proyecto de decreto establece como requisito previo la elaboración de un informe psicológico que permita valorar si el menor es capaz de comprender plenamente todos los riesgos y beneficios de la operación. Este informe psicológico previo deberá realizarse por un profesional ajeno al centro o servicio sanitario que vaya a realizar la intervención, y será tenido en cuenta por el cirujano a la hora de tomar una decisión. El menor también deberá otorgar su consentimiento informado, en el que tendrán que figurar los datos disponibles de las tasas de éxito y efectos secundarios del centro o servicio al que ha acudido para operarse. Además, con el fin de tener en cuenta las distintas franjas de edad, cuando en los adolescentes con 16 años cumplidos el informe psicológico y la valoración médica sean positivos, la decisión de someterse a la operación le corresponderá a él, pero sus padres serán informados y su opinión tenida en cuenta.

Entre los 12 y 16 años, con los informes y valoraciones positivas, los menores pueden otorgar su consentimiento, pero se requiere la autorización de los padres o tutores, mientras que en el caso de los menores de 12 años, el consentimiento lo otorgarán siempre los padres o tutores. Por su parte, para reforzar el control de la Administración sobre los centros y profesionales que se dedican a este ámbito, e incrementar la transparencia de los datos, el proyecto de decreto prevé la creación de un registro de datos de cirugía estética en menores. El objetivo de este registro es conocer los indicadores de resultados, las tasas de éxito, de complicaciones o de efectos secundarios que obtengan los centros y servicios andaluces en los que se practique cirugía estética, plástica y reparadora a menores. Estos datos, que respetarán en todo momento la confidencialidad de los pacientes, deberán remitirse anualmente a la Consejería de Salud.



De interés

Memoria detallada. Los centros también tendrán que presentar anualmente una memoria detallada de sus instalaciones, los medios con los que cuentan, los quirófanos, las salas de despertar e incluso las unidades de reanimación de las que disponen. Igualmente, deberán presentar las certificaciones de los títulos de especialista en cirugía plástica, estética y reparadora o de otras especialidades de medicina de los profesionales que trabajen para ellos, y mantener un registro actualizado de la plantilla sanitaria con la que cuentan a disposición de los ciudadanos.



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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