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18-II-08. Según el doctor Gregorio Carretero, coautor del manual: “Médicos y enfermeras deben trabajar en paralelo alrededor del enfermo, y no en vertical”
“Las enfermeras son mucho más que las ayudantes de los médicos. Pueden ejercer un papel muy importante en el cuidado de los enfermos, acercándose a ellos de manera integral. Quiero hacer un llamamiento a la clase médica a que comprendan que, con su mayor participación, el facultativo ahorra tiempo, se ahorra en tratamientos, y se mejora la atención a los pacientes”. Son las palabras del doctor Gregorio Carretero Hernández, jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, y que resumen la razón de ser del Manual de la Consulta de Enfermería Dermatológica, la Guía CEDER, que se ha editado con la colaboración de los laboratorios Wyeth y que se distribuirá en los servicios de Dermatología de los hospitales de toda España.
Según explica el doctor Carretero, la manera tradicional de entender los cuidados en dermatología tiene una filosofía vertical: la enfermera colabora con el médico y es éste quien establece los protocolos de tratamiento. “Nuestro objetivo es romper con ese esquema y establecer uno circular en el que el paciente sea el centro y todas las personas que puedan colaborar en el proceso de la enfermedad lo hagan en paralelo”, detalla.
Psoriasis
Para ello parten de la premisa de que la enfermedad no debe circunscribirse al ámbito orgánico, sino que afecta a muchas esferas de la vida: social, laboral, sexual… “y es en esos ámbitos en los que resulta fundamental la labor de la enfermería”, asegura el doctor Carretero. Éste es el caso de la psoriasis, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de base genética y no contagiosa, de curso impredecible, que se caracteriza por la aparición de placas rojo-escamosas en forma de brotes y que en España afecta a cerca de un millón de personas. Esta patología, además, tiene un gran impacto en la calidad de vida del paciente. Así, el 29% de los pacientes con psoriasis modifica su forma de peinado en función de su enfermedad y más de la mitad de ellos, el 58%, evita hacer actividades físicas para no mostrarse en público.Esta nueva manera de abordar la Dermatología ha sido plasmada en el Manual de la Consulta de Enfermería Dermatológica, que ha sido escrito por el doctor Carretero y Pilar Mota López, enfermera del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. El aspecto más novedoso de la guía es que ofrece pautas para valorar y manejar el impacto emocional de la enfermedad en los pacientes, una labor para la que las nuevas generaciones de enfermeras “están perfectamente preparadas”, asegura el doctor Carretero. “Esto se hace con procedimientos perfectamente establecidos y cuantificables. No estamos hablando de técnicas inventadas” subraya.
Los optimistas responden mejor
Sobre ese particular, Pilar Mota López, asegura que el estado emocional del paciente es fundamental en la respuesta al tratamiento y la evolución de la enfermedad. “Está demostrado que un paciente con un estado emocional optimista y realista responde mejor al tratamiento que otro más pesimista”, explica. La primera entrevista resulta fundamental para dibujar los factores de riesgo del paciente que puedan hacer agravar su enfermedad. Así, por ejemplo, es importante detectar situaciones como el estrés, que puede resultar un desencadenante de un brote de psoriasis, por ejemplo. En esta primera entrevista, además de indagar sobre el estilo de vida del paciente y su situación personal y laboral, ya se dan unas pautas de educación en salud, como por ejemplo el manejo de ese estrés, o el evitar determinados medicamentos, explica Pilar Mota.
Psoriasis. Es una enfermedad inflamatoria de la piel, crónica, no contagiosa, que se caracteriza por la presencia de placas rojo-escamosas en forma de brotes y que tiene un curso impredecible. La enfermedad puede presentarse en personas de cualquier edad, aunque es diagnosticada más habitualmente en adultos jóvenes. Debido a factores genéticos ciertas personas son más propensas a desarrollar psoriasis pero es necesario un desencadenante para que aparezcan los síntomas. Aunque su causa es desconocida, intervienen factores genéticos en su aparición, así como el TNF -moléculas implicadas en los procesos inflamatorios-. En este sentido, etanercept es un tratamiento biológico modulador del TNF, es decir, se une temporalmente a las moléculas de TNF, bloqueándolas e impidiendo que se desencadene la respuesta inflamatoria, pero sin producir lisis celular. Se estima que la psoriasis afecta a un 2,5% de la población, es decir, a más de un millón de personas en España.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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