Salud

La otoplastia es la única intervención estética avalada por la SECPRE en menores de 18 años

28-IV-08. Uno de cada 30 niños tiene las orejas un poco más despegadas de la cabeza de lo que se considera normal

La otoplastia es la cirugía que se realiza, fundamentalmente, para reposicionar las orejas prominentes o "en soplillo" y colocarlas más pegadas a la cabeza o para reducir el tamaño de las mismas como consecuencia de su gran tamaño. Asimismo, es la intervención que se utiliza para corregir malformaciones menores (tamaño del lóbulo, alteración del contorno, etc.) y deformaciones mayores (falta de desarrollo del pabellón auricular). La otoplastia reconstructiva se aplica fundamentalmente para aquellos casos que son auténticamente patológicos y que son de origen congénito o que se derivan de traumatismos o quemaduras. “Actualmente, se estima que uno de cada 6.000 niños tienen una malformación auricular menor y uno de cada 15.000, aproximadamente, padecen una malformación auricular compleja”, informa la doctora Beatriz Berenguer, Secretaria de la Fundación Docente SECPRE.

Por otro lado, la otoplastia estética excluye estos dos aspectos y trata de corregir defectos que no son patológicos pero que son antiestéticos como las orejas de soplillo. Este es el principal motivo por el cual se solicita una otoplastia. En este caso, “hay que destacar que uno de cada 30 niños tienen las orejas un poco más despegadas de la cabeza de lo que se considera normal”, comenta la doctora Berenguer. En este sentido, la doctora explica que “se considera normal que en la parte más proyectada (la parte superior-lateral) la separación de la oreja sea entre 2 y 2,5cm más o menos.

Estos y otros datos se han puesto sobre la mesa en el Curso “Cirugía del pabellón auricular: reconstructiva y estética” celebrado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) y la Fundación Docente SECPRE en Madrid, al que han asistido numerosos profesionales de esta especialidad.

Intervenciones estéticas en menores

Las orejas no juegan un papel tan importante en la estética facial como la nariz, los ojos o el mentón, siempre y cuando se encuentren dentro de una normalidad. Por el contrario, cuando existen alteraciones como las orejas de soplillo o pabellones auriculares de gran tamaño, suele crear unos serios problemas psicológicos tanto a los niños como a los adultos.

La SECPRE considera que prácticamente la totalidad de las operaciones de cirugía estética deben realizarse a partir de la mayoría de edad. Aun así, existen excepciones como la otoplastia en niños y adolescentes. “La Sociedad está de acuerdo en intervenir a menores de edad en estos casos por dos motivos fundamentales. Por un lado, porque es una alteración estética que en la infancia es muchas veces causa de burla por parte de los compañeros y estigmatiza bastante frente a otras alteraciones estéticas que se pueden camuflar mejor. Y por otro, porque es una cirugía que cuando está bien indicada y desarrollada en un lugar adecuado con todas las garantías de seguridad y ejecutada por un profesional titulado, es bastante efectiva y segura y con muy pocas complicaciones”, argumenta la doctora Berenguer.

Además, otra razón muy importante es que “a partir de los 6 años de edad es cuando se calcula que el pabellón auricular, que es uno de los elementos de la cara y cabeza que se desarrollan más precozmente, prácticamente ha terminado su desarrollo”, apunta el doctor Rafael de la Plaza, miembro de la SECPRE.



Lo más destacado

Datos. Las mujeres son, habitualmente, las principales demandantes de cirugía estética, con un porcentaje del 80% frente al 20% de hombres. Pero en el caso de la otoplastia, y hablando de pacientes jóvenes, son mayoría los varones que se someten a esta intervención. Uno de cada 6.000 niños tienen una malformación auricular menor y uno de cada 15.000, aproximadamente, padecen una malformación auricular compleja

Otoplastia. Actualmente, con esta intervención para corregir la forma, el tamaño o los defectos de las orejas, se consiguen unos resultados estéticos excelentes y muy satisfactorios tanto a juicio del propio paciente como del cirujano plástico