Salud

Medicamentos y anorexia

16-IV-08. Es importante tener en cuenta que los fármacos juegan un papel más bien secundario en el tratamiento de este tipo de alteraciones, señalan los expertos

El término genérico de anorexia implica simplemente la ausencia o la pérdida del apetito, entendiendo a éste como una disposición favorable hacia la comida o como un deseo de ella. Por su parte, el término de anorexia nerviosa se refiere a un trastorno grave y prolongado de la conducta alimentaria que se caracteriza por una pérdida autoimpuesta de peso, que posteriormente se torna incontrolable, inducida por una disminución radical de la ingestión de cualquier tipo de alimentos y por un exceso de actividad física. Implica una alteración del sentimiento de la propia imagen, un temor patológico a sentirse obeso.

El permanente contacto del farmacéutico comunitario con la población hace de la oficina de farmacia un centro privilegiado donde poder colaborar en la detección de personas de riesgo de padecer anorexia nerviosa, para encauzarlos adecuadamente, sin alarma ni proteccionismo, hacia su adecuado diagnóstico por parte de unidades clínicas especializadas, señalan desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Medicamentos

Es importante tener en cuenta que los medicamentos juegan un papel más bien secundario en el tratamiento de este tipo de alteraciones, pero esencial desde la perspectiva de los riesgos de recaída (abuso de laxantes, diuréticos, anorexígenos, etc.) e incluso de suicidio. En este sentido, debe reforzarse la información farmacéutica en las áreas apuntadas. Para ello, pueden recalcarse las siguientes cuestiones:

- Diuréticos: El principal inconveniente de un uso incontrolado de los diuréticos es la depleción electrolítica, especialmente de ión potasio. Esto puede tener importantes consecuencias, especialmente en pacientes con trastornos cardiovasculares. Por ello, se hace especialmente recomendable exigir la receta médica para este tipo de dispensaciones.
- Laxantes: El uso de laxantes sólo debe tener como finalidad el tratamiento de cuadros de estreñimiento, siempre con carácter temporal. El uso de laxantes para acelerar el tránsito intestinal y reducir la absorción de nutrientes es una medida terapéuticamente cuestionable e inadmisible desde el punto de vista de la seguridad. Por otro lado, debe tenerse en cuenta que nunca deben usarse laxantes en personas que presenten dolor abdominal, náuseas, vómitos, calambres o flatulencia.



Lo más destacado

Medicamentos y anorexia. El principal inconveniente de un uso incontrolado de los diuréticos es la depleción electrolítica, especialmente de ión potasio. Esto puede tener importantes consecuencias, especialmente en pacientes con trastornos cardiovasculares. Por ello, se hace especialmente recomendable exigir la receta médica para este tipo de dispensaciones. Del mismo modo, el uso de laxantes sólo debe tener como finalidad el tratamiento de cuadros de estreñimiento, siempre con carácter temporal. El uso de laxantes para acelerar el tránsito intestinal y reducir la absorción de nutrientes es una medida terapéuticamente cuestionable e inadmisible desde el punto de vista de la seguridad. Por otro lado, debe tenerse en cuenta que nunca deben usarse laxantes en personas que presenten dolor abdominal, náuseas, vómitos, calambres o flatulencia.