Salud

Acné, la enfermedad dermatológica más común

3-IV-08. Está causada por el aumento de sebo y la inflamación de los folículos pilosos

El acné es una enfermedad leve de la piel que afecta, aproximadamente, al 80% de los adolescentes de forma más o menos seria. La causa parece estar ligada a la actividad hormonal, que hace que se produzca un aumento de la cantidad de sebo que segregan los folículos pilosos (los poros de la piel en los que están los pelos). La piel muerta y la suciedad ambiente contribuyen a obstruir esos folículos, impidiendo que el sebo salga a la superficie e inflamando los folículos, señalan desde la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid. El acné aparece, sobre todo, en la cara, cuello, pecho y espalda y, salvo en algunos casos, está considerada una enfermedad leve.

Hay distintos tipos de acné y, probablemente, un adolescente pueda pasar por todas las fases en algún momento de su camino hacia la edad adulta. La forma más leve consiste en la aparición de puntos negros; en otras ocasiones la inflamación del folículo puede darse como granos con una cabeza blanca. Más serias son las llamadas pústulas, que aparecen cuando hay una infección en el folículo, lo que hace que aparezca pus y el grano tenga una apariencia amarillenta. También puede haber nódulos, inflamaciones de consistencia dura pero sin una "puerta" hacia la superficie de la piel, generalmente dolorosos, cuando la inflamación afecta a partes más profundas de la piel. Cuando predominan este tipo de lesiones, que suelen dejar cicatrices al curar, hablamos de acné grave.

Limpiezas diarias

Cuando el acné aparece en la adolescencia suele remitir al cabo del tiempo, en muchas ocasiones sin necesidad de más tratamiento que una limpieza adecuada de las zonas afectadas dos veces al día. Sin embargo, y dado que el acné está provocado por un incremento en el nivel hormonal, el acné también puede aparecer en la edad adulta o, en el caso de las mujeres, persistir en el tiempo ligado a los ciclos menstruales. Otras causas que pueden hacer que aparezca un brote de acné son el estrés, tener síndrome de ovario poliquístico, algunos medicamentos o el uso de anabolizantes. Hay muchas leyendas sobre determinados elementos que harán que surja el acné o lo empeorarán cuando aparece, como comer chocolate o comidas grasientas o tener una higiene deficiente. De las tres, lo único cierto es que no lavarse las zonas afectadas o aplicar maquillajes muy grasos favorecerán la multiplicación de las bacterias, pero no la aparición del acné.

Cuando notes que empiezas a tener acné acude a tu médico de cabecera. Él podrá indicarte qué tratamiento seguir o remitirte al dermatólogo para otros estudios. Tu médico conoce tu historia y podrá determinar cuál es la causa que provoca el acné y, teniendo en cuanta otros factores, como si estás siguiendo algún tratamiento para otra enfermedad, decidir cuál es el más efectivo. En los casos leves en la pubertad se suele tratar el acné con geles, cremas o lociones. Si has visto algún anuncio en la televisión sobre este tipo de tratamientos, pregúntale al médico si son los más adecuados en tu caso. Generalmente este tipo de lociones contienen vitamina A, que ayuda a la renovación de la piel y sustancias para combatir las bacterias que puedan llegar a los folículos inflamados.

En casos más serios, además de elementos para limpiar de bacterias en la medida de lo posible la zona afectada, se pueden utilizar antibióticos para aplicar en la piel o de forma oral. Recuerda que no puedes ser tu quien decida qué antibiótico te vendría bien, ni aplicarte el que le ha funcionado a un amigo. Será tu médico quien decida si es necesario y cuál es el que te va a ir mejor. Si el acné es serio, puede ser que decida un tratamiento con antibióticos orales durante cierto tiempo o, en el caso de las mujeres, un tratamiento hormonal.


Lo más destacado

Tipos de acné. Hay distintos tipos de acné y, probablemente, un adolescente pueda pasar por todas las fases en algún momento de su camino hacia la edad adulta. La forma más leve consiste en la aparición de puntos negros; en otras ocasiones la inflamación del folículo puede darse como granos con una cabeza blanca. Más serias son las llamadas pústulas, que aparecen cuando hay una infección en el folículo, lo que hace que aparezca pus y el grano tenga una apariencia amarillenta. También puede haber nódulos, inflamaciones de consistencia dura pero sin una "puerta" hacia la superficie de la piel, generalmente dolorosos, cuando la inflamación afecta a partes más profundas de la piel. Cuando predominan este tipo de lesiones, que suelen dejar cicatrices al curar, hablamos de acné grave.