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14-IX-07. Los expertos alertan sobre la compra-venta de medicamentos a través de Internet y aconsejan acudir sólo a las farmacias autorizadas
¿Quién no ha recibido un correo electrónico donde le ofrecen la posibilidad de adquirir anabólicos o esteroides a bajo precio y de procedencia un tanto dudosa? Es que de la mano de Internet y del cada vez más creciente e-commerce, no son pocos los que se han aventurado a la venta de objetos de toda clase pareciendo tener un marco legal acorde. Pero lo cierto es que el tráfico de medicamentos, en este caso que conllevan un peligro colateral para la salud de quien los consume, está penado hasta el punto de ser equiparados con la venta de drogas.
Una simple búsqueda en cualquier motor de búsqueda de la red arrojará resultados asombrosos: hay gran cantidad de sitios web (muchos alegando ser “farmacias”) que ofrecen abiertamente todo tipo de esteroides a quien le interese comprarlos. Pero de fondo se oculta una cuestión mucho más grave: son sustancias peligrosas que solamente deben venderse con receta y que solo deberían ser consumidas con fines médicos, bajo un estricto control médico.
Graves consecuencias en la salud
Los esteroides son sustancias que pese a estar prohibido su consumo, han sido moneda corriente en los deportistas de alto rendimiento. El empleo de estas sustancias puede llegar a ocasionar graves consecuencias para la salud como pueden ser tumores hepáticos, retención de líquidos e hipertensión arterial, acné, temblores, aumento del colesterol y diversos riesgos cardiovasculares que podrían derivar en enfermedades coronarias y depresión, según establece NIDA (National Institute on Drug Abuse), especializada en este tipo de sustancias.
Con respecto a la distribución de medicamentos a través de Internet, la reglamentación española es muy clara: tanto la Ley General de Sanidad como la Ley del Medicamento imponen que “la custodia, conservación y dispensación de medicamentos corresponderá a las oficinas de farmacia legalmente autorizadas o a los servicios de farmacia de los hospitales, de los centros de salud y de las estructuras de atención primaria del sistema nacional de salud”. Algo que no cumplen estos mercados virtuales, recayendo en una infracción similar al del tráfico de estupefacientes, sumado a ser un delito de tipo telemático, por tratar de atraer clientes a través de la red.
Medicamentos sin especificaciones
El viceconsejero de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid y ex director general de Farmacia y Productos Sanitarios, Federico Plaza Piñol, considera que “la vía de Internet no ofrece las suficientes garantías para el consumidor, porque cuando se accede a la compra de un fármaco en la Red no se conoce su procedencia y si realmente se corresponde con lo que se está vendiendo, es un sucedáneo o un medicamento falsificado, puesto que fuera de Europa se distribuyen así”. Plaza Piñol, a su vez, aclara que “muchas veces sucede que, amparados por un nombre muy similar al que tenemos en España, son productos notablemente distintos, lo cual puede acarrear consecuencias perjudiciales para los pacientes, por lo que la participación del médico y el farmacéutico en la prescripción del medicamento es fundamental”, indica. Mucho más aún si se tiene en cuenta que la información que se suministra en esas farmacias virtuales es demasiado incompleta para un medicamento de esa índole, donde no se aclaran los efectos secundarios ni la interacción del esteroide a consumir con otras medicinas.

Un riesgo. Los expertos advierten que el empleo de esteroides puede llegar a ocasionar graves consecuencias para la salud como pueden ser tumores hepáticos, retención de líquidos e hipertensión arterial, acné, temblores, aumento del colesterol y diversos riesgos cardiovasculares que podrían derivar en enfermedades coronarias y depresión, según establece NIDA (National Institute on Drug Abuse), especializada en este tipo de sustancias.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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