Salud

‘Deportes blancos’, hay que extremar la precaución al principio de la temporada

28-XI-07. El 55 % de las lesiones en el esquí ocurren durante los primeros siete días de aprendizaje

La llegada de las primeras nieves a las montañas marca cada año el inicio de los deportes de invierno, y con ellos se multiplica el riesgo de aparición de lesiones traumatológicas. Por ello, la Sociedad Española de Traumatología del Deporte, en su intento de fomentar hábitos deportivos seguros, ha renovado las recomendaciones que anualmente lleva a cabo para evitar lesiones en la práctica de deportes de invierno. El doctor Carlos Esteve de Miguel, miembro de la Junta Directiva de SETRADE y de la Junta Directiva de la Sociedad Europea de Traumatología del Deporte (EFOST), ha sido el encargado de revisar este problema y de aportar algunos consejos prácticos básicos.

A nivel competitivo los deportes de invierno tienen muchas modalidades. Como actividades de ocio y tiempo libre, las disciplinas más practicadas son el esquí alpino, el esquí de travesía o de fondo y el snowboard. Cada una de estas actividades requiere unas exigencias físicas diferentes y comporta unos riesgos lesionales muy distintos.

El esquí, el rey…de las lesiones

Se calcula que el esquí es practicado por más de 200 millones de personas en todo el mundo. La probabilidad de lesión en este deporte es de 2,6 a 3,9 lesiones por mil esquiadores y día. Este alto porcentaje de lesiones significa, como subraya el doctor Esteve, que “el esquí es uno de los deportes con mayor riesgo lesional”. Con todo, las probabilidades de lesión han disminuido notablemente en los últimos 15-20 años, cuando se daban porcentajes de entre 5 y 8 lesiones por mil esquiadores y día. El esquí alpino es el más practicado en las estaciones de esquí, requiriendo una buena condición física y técnica.

En el esquí de fondo los requerimientos técnicos son menores, pero se necesita una buena dosis de resistencia aeróbica, al precisarse esfuerzos muy prolongados. Sin embargo, apunta el doctor Carlos Esteve, “es fácil adaptar el esfuerzo a las características físicas de cada individuo, modificando el ritmo de trabajo o los circuitos a realizar”. En general, el esquí de fondo comporta muy pocas lesiones.

El snowboard es la modalidad de esquí más reciente y espectacular. Goza de gran popularidad entre los más jóvenes. Requiere una gran preparación física y técnica y está asociado a un mayor número de lesiones que el esquí alpino (siendo particularmente alto el número de lesiones graves, como fracturas y luxaciones). “Se debe tener en cuenta que en el esquí las fijaciones saltan ante una caída, mientras que en el snowboarding las botas no saltan de la tabla y las caídas no permiten demasiado control”, recuerda este experto.

Una preparación física deficiente

En la práctica de esquí, la lesión suele ser el resultado de caídas o colisiones, siendo la causa lesional más común la inexperiencia o una técnica insuficiente. El 55 % de las lesiones ocurren durante los primeros siete días de aprendizaje. También ocurren muchos accidentes de esquí por un exceso de confianza o imprudencias. Un factor causal muy frecuente es una preparación física deficiente. Como llama la atención el doctor Esteve, “hay que tener en cuenta que para muchos esquiadores el único que deporte que practican es el esquí, pero para hacer este deporte es preciso un entrenamiento durante el resto de temporada; se debe estar en forma para practicar el esquí y no practicar el esquí para estar en forma”. Otra causa de lesión es el uso de un material de esquí de alquiler en mal estado y con unas fijaciones desajustadas. Por otra parte, las condiciones de la nieve pueden influir notablemente en la producción de lesiones en relación con el esquí. Así, la nieve helada aumenta el riesgo de lesiones en las extremidades superiores y la nieve pesada y húmeda aumenta el riesgo de lesiones en las extremidades inferiores.



Recomendaciones

Atención. Como recomendaciones básicas para evitar la aparición de lesiones en la práctica de deportes de invierno, SETRADE señala las siguientes:
• Buena preparación física: es conveniente entrenar previamente o hacer deporte de forma habitual
• Buena preparación técnica: para adquirir un buen dominio de la técnica se deben tomar clases con un monitor especializado.
• El material de esquí debe ser adecuado, en buen estado, con las fijaciones bien reguladas.
• Usar gafas con cristales pantalla de los rayos UVA para evitar lesiones oculares y utilizar filtros solares para evitar quemaduras de sol
• Calentamiento previo a la sesión de esquí, incluyendo ejercicios de flexibilidad articular. La intensidad del esfuerzo físico durante el esquí debe ser progresivo, mientras se calientan las articulaciones en las primeras bajadas (muchas lesiones ocurren en las primeras horas de la práctica del esquí)
• Esquiar pendientes de la evolución de los demás esquiadores, para evitar colisiones.
• Dejar la actividad física al notar los primeros síntomas de cansancio.
• Descansar suficientemente. Cuando las lesiones se dan a última hora del día, se pueden deber a fatiga, bien por falta de horas de sueño, bien por un exceso de actividad física al haber esquiado demasiadas horas.
• Un buen entrenamiento y el sentido común en la montaña pueden conllevar un buen recuerdo de este deporte y no el agrio recuerdo de la lesión.



Charla digital

 Dra. Concha Vidales
Concha VidalesGenética Molecular de Policlínica Gipuzkoa.
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