Salud

Ácido fólico para las embarazadas

21-XI-07. Sirve para prevenir la espina bífida en el bebé

Algunas anomalías congénitas, las que se producen durante la gestación del bebé, se pueden prevenir; es el caso de la espina bífida, una malformación de la columna vertebral. Si los huesos que configuran la columna del bebé no se forman de manera adecuada durante el embarazo la médula ósea y las meninges (las membranas que protegen tanto la médula como el cerebro) pueden quedar expuestas, lo que ocasiona graves problemas de movilidad y otras complicaciones en el niño. Distintos estudios han demostrado la importancia de la ingesta de una cantidad adecuada de ácido fólico para prevenir esta complicación, según informa la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid en una nota de prensa.

La ingesta de ácido fólico debe empezar antes del embarazo, por lo que si estás pensando en quedarte embarazada, debes pedirle a tu médico que te paute la cantidad adecuada de esta vitamina durante el tiempo necesario antes y durante el embarazo. Además de la toma de este medicamento, el ácido fólico se encuentra de forma natural en algunos alimentos, como las legumbres, las frutas, el salvado de trigo y de otros cereales o las hortalizas. Junto con tu médico puedes trazar una dieta adecuada para los cambios que va a sufrir tu cuerpo en los próximos meses.

Dieta mediterránea

Ya sabes que no es necesario comer por dos, como dicen algunas personas, pero si es cierto que tus necesidades nutricionales van a cambiar durante los siguientes nueve meses. Confía en los hidratos de carbono y no en las grasas como principal fuente de energía; deben aportar algo más de las calorías de la dieta y, como hemos visto, muchos tienen buenas cantidades de ácido fólico. La dieta mediterránea será tu gran aliada estos meses. Necesitarás más proteínas a partir del segundo semestre, a medida que va creciendo el feto, aunque dado que nuestra dieta habitual ya tiene un alto aporte de estas sustancias, no tendrás que cambiar muchos tus hábitos. Reparte un poco mejor esas proteínas, tomando más pescado y carnes blancas y menos carnes grasas que antes, sin olvidar los huevos y los lácteos. Si la leche te da problemas por la mañana, busca un tipo de queso o de yogur que puedas comer con apetito.

No olvides que precisas un buen nivel de hidratación y bebe unos 6-8 vasos de agua al día. Reparte la comida en cinco momentos, comenzando por un buen desayuno en el que es bueno que incluyas al menos cuatro alimentos diferentes, en la cantidad adecuada. Además del aporte de calcio los productos lácteos fermentados como el yogur o el kéfir te ayudarán con la digestión y mantendrán en buen estado tu flora intestinal. Las verduras, cereales, legumbres y hortalizas serán de nuevo tus aliados por su cantidad de fibra, que ayuda a prevenir el estreñimiento. Intenta comer más alimentos al vapor y a la plancha y trata de moderar el consumo de grasas. Tu médico te dirá que debes evitar consumir vísceras, embutidos y comidas que no estén bien cocinadas para evitar algunas enfermedades que pueden afectar al feto; por esa misma razón, lava con especia cuidado las verduras que comas crudas y la fruta y pregunta qué tipo de queso es el más adecuado estos meses. Es además un buen momento para que comiences a usar sal yodada, aunque debes tomarla con moderación. Acude a las citas pautadas con tu médico y consúltale cualquier duda. Es probable que tu médico te pida que tomes otros suplementos vitamínicos para asegurarse de que las cantidades de ácido fólico, la vitamina D, el hierro, el fósforo el yodo y el calcio, fundamentales en esta etapa son las adecuadas para ti y tu hijo.



Recomendaciones

Recuerda. La ingesta de ácido fólico debe empezar antes del embarazo, por lo que si estás pensando en quedarte embarazada, debes pedirle a tu médico que te paute la cantidad adecuada de esta vitamina durante el tiempo necesario antes y durante el embarazo.



Charla digital

 Dra. Concha Vidales
Concha VidalesGenética Molecular de Policlínica Gipuzkoa.
Envía tus preguntas