Objetivo, un cuerpo hidratado
Una hidratación adecuada es esencial para la salud. La falta de líquidos asocia consecuencias como debilidad, apatía, dolor de cabeza, mareos, falta de concentración o calambres musculares. Por eso es tan importante mantener el cuerpo hidratado. Para ello, el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS) aconsejo seguir una serie de pasos sencillos:
- Durante todo el año, una correcta hidratación . Para desarrollar funciones tan básicas como la digestión, el transporte de nutrientes, la eliminación de lo que no se necesita a través de las heces y la orina, etc. el organismo necesita líquido. Si no se repone todo lo que va gastando, el cuerpo tiene que recurrir al que está en el interior de las células. Es como si las estuviéramos exprimiendo y, por tanto, sufren.
- Mantener el equilibrio entre el líquido que entra y el que sale del cuerpo. La cantidad de líquido que es necesario aportar al organismo tiene que ser la misma que la que se elimina a través del sudor, la orina, la respiración, la transpiración de la piel, etc.
- Beber antes de tener sed . Cuando uno nota sed es porque el cuerpo ya ha perdido un 1% del líquido que necesita para vivir. Si no se reponen los líquidos se empieza a sentir fatiga, debilidad e, incluso, sensación de mareo.
- Vigilar la hidratación de niños , adolescentes , embarazadas y personas mayores . Existen grupos de población que son más vulnerables a las consecuencias de la deshidratación.
- Antes, durante y después de realizar ejercicio físico , ingerir líquido. Si se quiere realizar ejercicio físico hay que estar correctamente hidratado, más aún si la temperatura es alta y el deporte es intenso y prolongado.
- El trabajo , el estrés o estar en sitios con aire acondicionado o calefacción también hace que se pierdan líquidos. Todas estas pérdidas imperceptibles se deben cubrir con una dieta variada que incluya alimentos ricos en agua y otros líquidos.
- Evitar el alcohol ya que deshidrata. El alcohol aumenta la temperatura corporal y el riesgo de deshidratación. Además, puede tener un efecto diurético que hace que se expulsen más líquidos de los que se toman.
- Con el calor , hay que ingerir más líquidos. Las altas temperaturas y la humedad hacen que se sude más y que el organismo pierda mayor proporción de agua. Pero si además de calor, el ambiente es seco, la carencia de agua ambiental puede afectar a la capacidad de termorregulación.
- Para una mejor y más fácil hidratación, hay tomar variedad de alimentos y bebidas. Está demostrado que la variedad hace más fácil beber lo suficiente y, por tanto, mantener una correcta hidratación.