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Miedo, lloreras repentinas, depresión. son sólo algunos de los síntomas que pueden aparecer tras una vivencia dura o un acontecimiento traumático.
El efecto emocional producido después de un desastre puede afectar a todo tipo de personas: víctimas, familiares, amigos, grupos de rescate, proveedores de ayuda urgente médica y mental, testigos del evento, voluntarios, miembros de la prensa, miembros de la comunidad, del país y del mundo. Los que presenciaron el evento, o han perdido seres queridos, experimentarán reacciones fuertes y las personas que vieron o que escucharon acerca de los ataques en la televisión pueden sentirse muy irritados.
Algunas reacciones frecuentes presencia de eventos traumáticos son sentirse temeroso, triste, horrorizado, impotente, enojado, abrumado, confundido, distraído, emocionalmente entumecido o desorientado, según informa el Ministerio de Sanidad.
Los afectados pueden padecer también pesadillas o pensamientos depresivos e imágenes fotográficas que vienen a la mente. Los más jóvenes pueden reaccionar irritándose o mostrándose distraídos o fuera de sí. Con la ayuda de familiares y amigos, la mayoría de las personas gradualmente se mejoran al paso del tiempo.
Recomendaciones
Estas son algunas recomendaciones para enfrentarse a un desastre:
Hablar. Es muy importante rodearse de seres queridos y hablar sobre el triste acontecimiento.
Profesionales. Cuando la sensación de tristeza, el miedo o las pesadillas persisten hay que buscar ayuda profesional.
Envía tus preguntas a los médicos especialistas de Policlínica Gipuzkoa
Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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