Consejos para perder peso sin cometer errores
A veces no basta con querer perder peso y seguir una dieta. Hay errores típicos que pueden echar a perder el objetivo de bajar unos kilos.
Saltarse una comida, dejar de beber líquidos, picar entre horas... son sólo algunos de los errores más frecuentes cuando se intenta perder peso. Malos hábitos que pueden convertir el objetivo de bajar algunos kilos en un sueño inalcanzable o una pesadilla diaria.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ofrece una serie de consejos para hacer más sencilla la temible lucha contra la báscula:
- Nunca saltarse el desayuno (ni cualquier otra comida): Quienes optan por no comer nada hasta el mediodía no salen indemnes de su decisión: deben soportar un ayuno muy prolongado (desde la cena de la víspera), lo que afecta a su productividad laboral. y a su metabolismo. Cuando llega la hora de la comida, el organismo se apresura a almacenar calorías, en previsión del próximo ayuno, lo que supone un obstáculo para adelgazar.
- Cuidado con el picoteo entre comidas: Seguro que si uno repasa a conciencia una jornada normal encontrará varios momentos en los que pica entre comidas. Comer sin parar es comer mal y anular el objetivo del régimen. Si se necesita usted un pequeño tentempié, lo adecuado es elegir un alimento proteico: productos lácteos, queso fresco o jamón de York, por ejemplo.
- Masticar correctamente antes de tragar: Comer demasiado deprisa y tragar los alimentos sin apenas haberlos tenido en la boca es otro error. No se produce la sensación de saciedad que acompaña a cada comida y se tiende a comer más de la cuenta.
- Hay que prestar atención a la cocina. Un régimen para perder peso no se reduce a alimentos a la plancha o a verduras cocidas al vapor. Existen recetas variadas y sabrosas sin grasas y salsas. Lo que ocurre es que se requiere algún tiempo para educar el paladar.
- Beber mucho: El agua es la única bebida indispensable para el organismo. Es conveniente, como mínimo, un litro y medio cada día. El café suave, el té y las infusiones son también una buena opción, sólo con edulcorantes artificiales.