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06-V-08. La ducha diaria, el cepillado de los dientes o la limpieza de manos y uñas son elementos imprescindibles para su salud
La llegada al colegio, el inicio de la educación primaria, puede ser un buen momento para que tus hijos adquieran ciertas rutinas higiénicas. Cambiar el baño, más propio de bebés, por una ducha diaria y hacerle responsable del estado de sus dientes, por ejemplo, son dos hábitos que, si el niño adquiere cuando es pequeño, mantendrá el resto de su vida, advierten desde la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.
La ducha puede ser una batalla ardua, sobre todo al comienzo, pero puedes recordarle que es algo necesario para que su piel esté sana, para que los demás niños no tengan problemas en aceptarle y que se sentirá mejor. Déjale, si hay problemas, que elija su jabón o gel y el champú. A la hora de lavarse la cabeza recuérdale que debe usar las yemas de los dedos, no las uñas, porque puede producirse arañazos y que tiene que aclararse bien. Presta atención a la posible aparición de piojos y no te angusties si los ves en la cabeza de tu hijo; su presencia no quiere decir que el niño esté sucio, ni que en tu casa no se limpie lo suficiente. Sigue el tratamiento completo que te indique la loción con piretrinas que te aconseje tu farmacéutico y recuerda que debes tratar también con la loción los peines y adornos del pelo. Lava la ropa de casa con agua caliente y comprueba si el resto de los habitantes de la casa tienen también piojos.
Es un buen momento para que inculques a tu hijo la necesidad de mantener un grado de limpieza aceptable de las manos y que debe lavárselas con agua y jabón, al menos, antes de comer -incluido el momento de la "merienda" en el recreo del "cole" y después de ir al baño. Incide también en que debe secarlas bien para evitar problemas de la piel.
Ayúdale a cortarse las uñas. No será fácil en los primeros intentos, pero es un buen momento para comenzar. Recuerda que las uñas de las manos deben cortarse de forma redondeada, pero que las de los pies deben cortarse de forma recta, para evitar que se encarnen. Revisa sobre todo las uñas de los pies para asegurarte de que esto no sucede y cuida los posibles picos en las uñas de las manos.
Una cuidada higiene dental y la visita regular al dentista pueden evitarle a tu hija problemas en el futuro y, lo que es importante, traumas cuando tenga que sentarse en el sillón del odontólogo. Elije con ella un cepillo de cabeza pequeña, que le permita llegar sin problemas a todas las caras de todos los dientes y una pasta de dientes con flúor. Enséñale cómo cepillarse de forma adecuada, sin olvidar la lengua, y la cantidad de pasta que debe usar. Asegúrate de que se cepilla siempre antes de irse a la cama y después del desayuno y ten en cuenta que, por mucho que insistas, será más complicado que lo haga en el colegio si come allí. Lo tendrás más fácil si come en casa y sugiérele que lo haga después de la merienda, ya en casa. Puedes descargarte aquí un folleto en el que se explica a los niños cómo cuidar de su boca.

La importancia del sueño. Expertos de la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid insisten en la importancia de que el sueño y el descaso formen parte de la salud del niño. Hay que marcar una hora fija para que se meta en la cama y tener en cuenta que se estima que un niño debe dormir al menos diez horas. Quizá los nuevos hábitos de higiene también te sirvan para establecer una rutina: ducha, cena, lavado de dientes, repaso de pelo y uñas…y a la cama.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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