![]() |
25-VI-07. Aunque el verano es «su época», en la mayoría de los casos sólo son causantes de reacciones locales sin importancia, acompañadas por un dolor agudo.
Abejas, abejorros y avispas son los tres grandes grupos de insectos más frecuentes y que más se dejan notar en el ser humano. Si se ven, no hay que huir, es peor. Si pican, no hay que rascarse.
Con el verano llega la temporada alta de picaduras. Y es que las personas visitan más los ecosistemas donde suele vivir estos animales, como por ejemplo, el monte y la playa. Según el doctor Jesús Acín, «en realidad, los insectos que más picaduras producen son los mosquitos y los tábanos, pero éstas generalmente son de mínima importancia y no requieren ningún tipo de tratamiento. A partir de aquí, las abejas, los abejorros y las avispas son los insectos que más problemas acarrean».
Un enrojecimiento de la parte afectada, sensación de quemazón, hinchazón y dolor son los cuatro síntomas que produce una picadura de abeja. «Generalmente todo se queda en una reacción local que no va a dar mayores problemas. Lo que se debe hacer en estos casos es realizar una limpieza de la zona, extraer el aguijón de la abeja con la ayuda de unas pinzas y ponerse una crema que tenga corticoides». En opinión del doctor Acín, «un error muy común es el de aplicar hielo a la zona afectada. Pensamos que al tener hinchazón y sensación de quemado el hielo rebajará el dolor, pero es todo lo contrario. Lo que se debe hacer es aplicar calor a la zona».
Problemas
A pesar de los mitos y leyendas que la literatura ha creado, «una picadura de abeja no es nada grave. Son tres los casos en los que este tipo de ataques puede acarrear problemas. En primer lugar, cuando se trata de una multipicadura. Es decir, cuando el número de picaduras oscila entre 200 y 400. En estos casos se produce una reacción de tipo general, traducida en náuseas, vómitos, diarreas...
El segundo caso grave de picadura es la erofoningea: cuando el insecto se mete en la boca. En tal contexto puede que se produzca una hinchazón en la vía respiratoria, con lo que eso puede acarrear. Y en tercer lugar, una picadura de abeja puede ser grave cuando existe una hipersensibilidad por parte del paciente. En estas situaciones, el afectado debe tener siempre -si sabe que es hipersensible- adrenalina o algún antiestamínico. Además, debe acudir al hospital», explica el doctor Acín.
En contra de lo que se pueda pensar, los alérgicos a las abejas son una excepción y su reacción ante una picadura suele ser local. En cambio, a los hipersensibles, una segunda o tercera picadura -aunque hayan pasado 20 años con respecto a la anterior- le puede acarrear graves problemas e incluso la muerte. Según el doctor Acín, «si se sospecha que una persona es hipersensible a las picaduras de abejas, se le hace una prueba llamada Rast. En ese caso hay medidas para realizar un tratamiento desensibilizador».
Son muy pocos los casos en los que el proceso de una picadura acaba en el hospital. «Solamente se acude al médico cuando se produce una reacción general en el organismo. Por poner un ejemplo, son tan poco frecuentes los casos de hospitalización, como los intoxicados a causa de las setas, a pesar de la gran tradición que existe en el País Vasco en esta materia». En palabras de doctor Acín, «es el propio proceso el que te lleva al hospital. Si vomitas, si tienes náuseas...».

Si le pica una abeja: limpie la herida, retire con la ayuda de unas pinzas el aguijón y aplique una crema que contenga cortisona. La reacción será local: hinchazón, enrojecimiento de la zona, dolor...
Si la reacción es general el paciente sufrirá náuseas, vómitos, diarreas... En estos casos se debe acudir al hospital.
Es conveniente saber qué animal le ha picado con el fin de lograr una mayor eficacia con el tratamiento.
En animales marinos: si le pica una medusa aplique a la zona afectada alcohol y corticoides.
Si la picadura ha sido producida por una araña de mar o una escorpina se debe introducir la zona afectada en agua caliente.
Envía tus preguntas a los médicos especialistas de Policlínica Gipuzkoa
Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
Recuerda la charla