Salud

Pautas para controlar el peso

14-VI-07. La obesidad se ha convertido en la enfermedad metabólica con mayor prevalencia en los países desarrollados, contribuyendo de forma significativa a un incremento de la morbimortalidad, por lo que representa un problema importante de salud pública.

En este sentido, se está observando en los últimos años un gran auge en el comercio de productos para el control de peso, que pasan a ser consumidos por un elevado porcentaje de personas que esperan conseguir la reducción del peso deseado, introduciendo pocas o ninguna modificación en los hábitos de alimentación y de actividad física.

Además, estos productos son consumidos sin que exista un conocimiento real de sus beneficios/ riesgos, conveniencia o utilidad. De ahí que la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid haya decidido elaborar la guía: “Estudio sobre los ingredientes más utilizados en los productos comercializados para el Control de Peso. ¿Realidad o ficción?”. Algunas de las pautas que se recomiendan en este informe para conseguir un mejor control del peso son:

  • El mejor camino es aproximar la dieta a la recomendada, extremar el orden (sin saltarse ninguna comida, ni suprimir el desayuno). Aumentar el gasto energético mediante la realización de actividad física regular, organizada y moderada.
  • Aumentar el consumo de alimentos hipocalóricos (verduras, hortalizas, cereales integrales, fruta) que aportan bastantes nutrientes y cantidades moderadas de calorías. Su consumo se aleja en muchos casos del ideal aconsejado.
  • Disminuir el consumo de grasas ya que se trata del nutriente que más calorías aporta.
  • El ayuno esporádico y las dietas estrictas son difíciles de mantener y favorecen la recuperación de peso, o un incremento incluso superior, en el momento en que son abandonadas.
  • El beber abundante cantidad de agua es de ayuda porque contribuye a aumentar la sensación de saciedad y algunos estudios relacionan un aumento en su consumo con un incremento en el gasto energético basal.
  • Los alimentos integrales y los ricos en fibra (cereales, frutas, verduras, hortalizas, legumbres) también contribuyen a aumentar / anticipar la sensación de saciedad, permitiendo un menor consumo de calorías y aproximando la dieta al ideal aconsejado, dado que la ingesta media de fibra es insuficiente.
  • Ningún alimento “engorda” o “adelgaza” por si mismo. Sólo las dietas globales pueden permitir perder o ganar peso, en función de su composición y distribución horaria. El aporte de calorías no debe superar el gasto calórico.
  • No se puede considerar que algún alimento hace “engordar” a una persona en concreto, mientras que no produce ese efecto en otras. El potencial de un alimento para hacer que una persona pierda o gane peso depende principalmente de las calorías que aporta (kcal/100 g).
  • No hay dietas “mágicas”. Sin controlar el consumo de alimentos y la actividad es imposible mantener el peso ideal.


Lo más destacado

Recuerde. No hay dietas “mágicas”. Sin controlar el consumo de alimentos y la actividad es imposible mantener el peso ideal. Ningún alimento “engorda” o “adelgaza” por si mismo. Sólo las dietas globales pueden permitir perder o ganar peso, en función de su composición y distribución horaria. El aporte de calorías no debe superar el gasto calórico.



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
Recuerda la charla