Salud

Faringitis, picor en la garganta

15-II-08. En general, el tratamiento de la faringitis incluye medidas dirigidas a aliviar el dolor y picor faríngeo y los síntomas generales o respiratorios asociados

La faringitis es la inflamación de la faringe, que va frecuentemente asociada a amigdalitis o inflamación de las amígdalas palatinas. Sus síntomas varían desde una sensación de picor o de sequedad en la garganta, hasta un dolor intenso que impide tragar. Generalmente, la mucosa presenta desde un leve enrojecimiento con congestión vascular, hasta manifestaciones de hipertrofia del tejido linfoide, con producción de exudado purulento y formación de membranas y úlceras, las conocidas “placas”, todo ello dependiendo de la etiología, evolución y gravedad del proceso, informan desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos en una nota de prensa.

La faringitis puede tener diversas causas:
- Origen físico-químico o alérgico. Entre ellas, la sequedad en el ambiente por la calefacción o el aire acondicionado es una de las causas más frecuentes de faringitis. El mismo efecto ejercen el humo o la respiración bucal, y como consecuencia de la irritación que se produce puede aparecer tos, que es irritante a su vez, creando así un círculo vicioso. Por lo tanto, el tratamiento se orientará a mantener adecuada hidratación (evitando la sequedad ambiente, etc.) y al tratamiento sintomático (analgésicos, anestésicos locales, demulcentes, que disminuyan la irritación).

- Infecciosa. Dentro de las faringitis infecciosas conviene diferenciar entre los procesos virales y los bacterianos. En el caso de faringitis virales, el tratamiento debe limitarse al alivio sintomático de las molestias faríngeas, las gárgaras con solución salina tibia y algunas medidas de sostén como analgésicos y antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno) y la ingesta de líquidos son suficientes en la mayoría de los casos. La utilidad clínica de los antivirales no ha sido demostrada de forma general, sin embargo, su uso tiene sentido en pacientes inmunocomprometidos.  Si se confirma infección bacteriana por estreptococos del grupo A, el fármaco de elección es la bencilpenicilina o la fenoximetilpenicilina. En los pacientes alérgicos puede emplearse eritromicina. En caso de resistencia a la eritromicina, pueden ser apropiadas cefalosporinas como cefalexina o cefadroxilo, si bien con estas últimas existe un cierto riesgo de alergia cruzada con las penicilinas.

- Otro origen. Finalmente, existe un grupo de faringitis no infecciosas, cuyo origen es variado: neurológico, tumoral o autoinmune.



Consejos

Recuerde. Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos ofrecen una sería de recomendaciones para enfrentarse a una faringitis, cuyo tratamiento principal incluye medidas dirigidas a aliviar las molestias faríngeas y los síntomas generales o respiratorios asociados. Mientras persista la inflamación, es recomendable:
- Ingerir sólo alimentos de consistencia blanda.
- Incrementar el consumo de líquidos, evitando en todo caso los zumos cítricos, debido a su acidez, susceptible de irritar la mucosa inflamada.
- Suprimir el consumo de tabaco, de alcohol y de comidas picantes, especiadas o muy calientes. .



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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