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27-II-07. La articulación más propensa a las lesiones en estos deportes es la rodilla.
La Sociedad Española de Traumatología del Deporte (SETRADE), cumpliendo con uno de sus fines más importantes, como es el impulsar la prevención de las lesiones en el deporte, desea hacer públicas unas recomendaciones dirigidas a evitar en lo posible las lesiones que pueden producirse durante la práctica de los deportes de nieve. SETRADE considera que son varias las fases en las que se puede aplicar una prevención adecuada.
1.- La preparación física del deportista:
Lo ideal es mantener una actividad deportiva de manera regular a lo largo del año y añadir una preparación específica durante las dos o tres semanas anteriores al comienzo de la temporada de esquí, en función del nivel de esfuerzo que se prevea realizar durante la misma.
2.-La indumentaria y el material deportivo:
Siempre tendrá que haber una buena relación entre la calidad del material y el nivel de conocimiento y práctica del deportista. Si es necesario se adquirirán nuevos elementos que mejoren los existentes.
3.- Las estaciones de esquí:
Las estaciones de esquí disponen de unos folletos donde se dan unas normas de uso y unos planos de las pistas. Si no conocemos suficientemente la estación o la visitamos por primera vez, es importante leer sus recomendaciones antes de iniciar la jornada.
Examinar el estado de la nieve; su calidad, muy dura (placas de hielo) o excesivamente blanda (nieve primavera) y su espesor (ojo con las rocas camufladas) podrán ayudar al usuario.
4.- Antes de comenzar la jornada deportiva:
Es uno de los momentos más importantes en orden a prepararnos para prevenir las lesiones. El deporte de la nieve supone un esfuerzo físico importante en un ambiente en donde no se tiene todo a mano, generalmente. Por esto, hay que programar las actividades previstas para esa jornada teniendo en cuenta:
5.- Durante la jornada deportiva:
Después de las primeras bajadas es importante revisar el estado de las fijaciones y los cierres de las botas para readaptarlos si fuese necesario. No se deberá continuar la práctica deportiva si estos dos elementos no están en óptimo funcionamiento. Tampoco si hemos perdido algún guante (atención a las pérdidas mientras subimos en los telesillas), o ha entrado nieve dentro y se nos han mojado las manos. El riesgo de lesiones por congelación en la punta de los dedos es real. Y si hemos perdido las gafas podemos sufrir quemaduras oculares que, a veces, son muy graves.
6.- Fin de la jornada:
Para prevenir lesiones durante la próxima sesión conviene hacer una tanda de estiramientos de aquellos músculos que más han trabajado y, si es posible, darnos un buen baño caliente. También es bueno revisar el equipo para detectar desperfectos que puedan poner en riesgo nuestra integridad durante la siguiente utilización.

Alimentación. Es importante hacer una ingesta adecuada de alimentos y líquidos antes de iniciar el deporte y llevar agua y algún producto rico en calorías (chocolatinas, galletas, bocadillos, etc.) para tomar, si es necesario, en las pausas que conviene realizar durante la sesión deportiva.
Cuidado con el sol. Aunque parezca innecesario porque está nublado, es de obligado cumplimiento aplicarse crema solar y usar lápiz labial de protección. No digamos ya si luce un sol espléndido. En función de las características de nuestra piel se utilizará un factor de protección adecuado y se repetirá la aplicación las veces que sea conveniente en las zonas que queden expuestas.
Estiramientos. Antes de calzarse la tabla o los esquís se deben realizar ejercicios de tonificación del conjunto músculo-ligamentario. Básicamente serán movimientos suaves repetidos similares a los que habrán de hacerse durante la actividad deportiva. Se harán estiramientos, especialmente de los músculos de los miembros inferiores (cuadriceps, glúteos, isquiotibiales, etc.), abdominales, región lumbar y cervical. La articulación más propensa a las lesiones en estos deportes es la rodilla. Ayudará a prevenirlas el realizar movimientos de flexo-extensión, laterales (varo, valgo), agachadillas, etc.
De menos a más. Por último, las primeras bajadas se harán con suavidad, poniendo atención en la técnica de ejecución de giros y saltos para estimular la propiocepción articular.
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Dra. Concha Vidales
Genética Molecular
de Policlínica
Gipuzkoa.
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