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18-XII-07. De cara a la bajada de las temperaturas asegúrate de que las personas mayores y los más pequeños se abrigan y comen de forma adecuada
Tan incómodo como las altas temperaturas que nos llegan en algunos días del verano pueden ser las bajas temperaturas que acompañan al invierno, e igualmente peligrosas para algunos colectivos, como las personas mayores y las personas que sufren una enfermedad crónica, dado que las bajas temperaturas disminuyen las defensas y producen cambios en el organismo que pueden provocar la aparición de enfermedades. La temperatura del cuerpo no debe bajar nunca de los 36 grados. Debes tener en cuenta algunas consideraciones para pasar estos fríos meses de la manera más cómoda posible, aconsejan desde la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.
Recuerda que tener la habitación a unos 22 grados es suficiente para que nos sintamos cómodos; no es necesario que nos pasemos en invierno en mangas de camisa. Revisa las ventanas y las puertas y asegúrate de que no hay corrientes que hagan bajar la temperatura e, igualmente, de que tu sistema de calefacción, sea el que sea funciona de forma óptima para evitar cualquier peligro derivado de una mala combustión o una acumulación de gases; presta especial atención a las salidas de aire, que deben estar limpias.
Además de con una adecuada temperatura exterior, contamos con dos buenos aliados: una correcta alimentación y una forma adecuada de vestirnos. Los alimentos proporcionan calor a nuestro cuerpo; el frío hace que aumenten nuestras necesidades calóricas y por tanto el consumo de alimentos, por lo que a la hora de planear los menús debemos tener en cuenta, además, el "factor psicológico": es un buen momentos para que las legumbres sean más frecuentes, así como las sopas con pasta y las cremas de verduras. No es recomendable que las legumbres lleven siempre un alto contenido en grasa, por lo que podemos combinarlas con verduras o arroz. Las frutas de invierno, especialmente los cítricos nos aportan una buena cantidad de vitaminas y fibra que complementaremos con otros cereales, pescado, pollo y huevos, fundamentalmente, sin olvidar la carne. A lo largo del día nos vendrá bien alguna bebida caliente, una infusión o un caldo, y una taza de leche caliente antes de acostarse es muy reconfortante.
A la hora de vestirnos hay que recordar que varias capas de ropa más fina protegen más que una sola gruesa, ya que se forman cámaras aislantes entre ellas; además, si entramos en una zona más caliente, podremos retirarlas de una en una hasta encontrar la temperatura más adecuada. Perdemos buena parte del calor corporal por los pies y por la cabeza, por lo que unos buenos calcetines de lana y un gorro deben ser compañeros de invierno, especialmente para las personas mayores y los niños. Por último, un abrigo o anorak, mejor resistente al agua y al viento y un buen calzado completan nuestra vestimenta. Recuerda que un calzado antideslizante en las personas mayores puede prevenir muchos accidentes en otoño e invierno, ante la presencia de agua o hielo en el piso.

Recuerda. Las personas mayores de 65 años deben vacunarse contra la gripe, algo que también deben hacer las personas con determinadas enfermedades crónicas. Pregunta siempre a tu médico si debes vacunarte.
Envía tus preguntas a los médicos especialistas de Policlínica Gipuzkoa
Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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