Salud

Dermatitis atópica y el cuidado de la piel

14-XII-07. Si alguien en casa padece esta enfermedad se debe vigilar especialmente el polvo, la humedad y el calor de las habitaciones.

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel. Su principal síntoma es una piel seca y sensible y que pica hasta hacer inevitable el rascado, lo que a su vez irrita la piel provocando eczemas, que, lógicamente, incrementan la sensación de picor e incluso de dolor. Se considera una enfermedad benigna, no es contagiosa, aparece en forma de brotes, suele ser más frecuente en niños que en niñas y puede aparecer en cualquier edad, si bien es más frecuente que lo haga en la infancia para desaparecer, en muchos casos, al llegar a la pubertad, según informa la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.

No se conoce qué origina la dermatitis atópica, aunque hay un factor hereditario, lo que se conoce como atopia, que aparece en algunos pacientes. La atopia es la predisposición que tienen algunas personas a que su cuerpo reaccione de forma exagerada ante determinadas sustancias que en principio son inocuas para la población general. Las personas con atopia tienen otros problemas de reacción además de la dermatitis, como rinitis alérgica, asma y problemas estomacales ante determinados alimentos. Sin embargo, no todos los niños con dermatitis atópica tienen que tener otros problemas.

Cómo cuidar la piel

El origen de este proceso es el picor que provoca en el paciente un estímulo. Debemos pues tener la piel tan calmada como podamos para evitar que la piel empiece a sentir que pica e iniciar el rascado, que a su vez dará origen a lesiones. Hay que vigilar que la piel esté convenientemente hidratada, por lo que el ambiente de la casa no debe ser seco ni muy caluroso. El sudor es otro de los factores irritantes, por lo que hay que tener cuidado a la hora de abrigar a los bebés y cambiarles el pañal en cuanto esté húmedo.

El polvo de la casa contiene gérmenes como los ácaros, que pueden producir irritación, por lo que debes intentar evitar alfombras, moquetas, cortinas y edredones, dado que en ellos se acumula el polvo y ventilar correctamente los dormitorios, especialmente los colchones. La ropa en contacto con la piel debe ser de tejidos naturales como el algodón, lino o hilo, evitando la lana o las fibras sintéticas, que puede provocar picor y debemos asegurarnos de que queda perfectamente aclarada tras el lavado, evitando los suavizantes. Los zapatos, de cuero o tela, limitando el uso de las zapatillas de deporte.

La ducha debe realizarse una vez al día, con agua tibia y jabones adecuados. Pregúntale a tu médico cuales son los que debes usar, así como qué loción hidratante le puede ir mejor al paciente. A la hora de secarse, no hay que frotar nunca la piel, sino dar ligeros toques con la toalla. Vigila de forma especial las uñas de tus hijos con dermatitis atópica, ya que unas uñas largas o no especialmente limpias pueden provocar problemas en los eccemas y llegar a causar infecciones. El sol suele ser beneficioso para la dermatitis atópica, pero siempre previniendo las quemaduras aplicando un buen protector solar y tratando de evitar, en la medida de lo posible, la sudoración.

Tu médico te recomendará las lociones hidratantes más adecuadas para cada paciente con dermatitis atópica y, en el caso de los niños, realizará un seguimiento de la enfermedad descartando otro tipo de problemas. Mantén el ritmo del calendario vacunal, si no te han hablado de contraindicaciones, y respeta los tiempos de otros medicamentos que pueda estar tomando el niño. El médico también te recomendará medicamentos para intentar disminuir el picor y para tratar los eczemas. Ten en cuenta que es una enfermedad que, pese a no ser grave, puede ser desesperante y que necesita una gran constancia tanto en el cuidado de la piel como en las medidas de prevención de las que hablábamos.



De interés

Recuerde. Una humedad baja junto con una calefacción demasiado alta en invierno puede provocar un brote de dematitis atópica.



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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