Salud

Cuidado con la hidratación cuando se practica ejercicio

Para mantener un buen estado de salud es necesario beber la cantidad adecuada que permita reponer el líquido perdido. Si la hidratación es importante para cualquier persona, lo es, aún más, cuando se practica actividad física.

El ejercicio contribuye a llevar una vida más saludable ya que, además de contrarrestar los efectos de la vida sedentaria, disminuye el estrés, aumenta la resistencia a las enfermedades, mejora la flexibilidad y la fuerza muscular y fortalece el corazón. Pero, sin olvidar sus beneficios, el deporte altera la temperatura corporal por lo que aumenta el calor, la sudoración y la pérdida de líquidos. En resumen, se incrementa el riesgo de sufrir una deshidratación, según informa el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS).

Al realizar deporte, el cuerpo experimenta un calentamiento brusco e intenta compensarlo a través del sudor, la vasodilatación de la piel y la respiración rápida. Con el ejercicio físico, se produce una contracción muscular que requiere de energía que luego se libera, en un alto porcentaje -aproximadamente el 80%-, en forma de calor.

Consecuencias negativas

Este aumento de la temperatura corporal tiene consecuencias negativas para la salud por lo que, el organismo se protege eliminando esta gran cantidad de calor a través de la sudoración que, al mismo tiempo, "enfría" el cuerpo y provoca importantes pérdidas de líquidos y electrolitos, como sodio o potasio. Estas pérdidas perjudican la capacidad de realizar tanto esfuerzos de alta intensidad a corto plazo como esfuerzos prolongados.

Si en condiciones normales, la sed es una señal que alerta de la disminución de la hidratación, en casos de ejercicio intenso, en los que se producen grandes pérdidas de líquido, puede desaparecer la sensación de sed. Esto no significa que el organismo esté en una situación de equilibrio entre las entradas y las pérdidas. De ahí que, incluso de forma involuntaria, una persona que realiza actividad física puede dejar de beber sin haber completado su rehidratación.

Antes, durante y después

La solución para recuperar el equilibrio de la temperatura corporal y los adecuados niveles de líquidos y electrolitos es beber incluso cuando no se tiene sed. Y, para evitar estas situaciones, es recomendable hacerlo antes, durante y después de practicar deporte. Esto contribuye a retrasar la fatiga y mejora el rendimiento.

Las bebidas que aportan líquidos y sales minerales, especialmente sodio, que se utiliza para mejorar el sabor de la bebida, reponer las sales y facilitar la absorción, se consumen con facilidad dado su buen sabor. De esta forma se disminuye el riesgo de deshidrataciones y disminuciones de la concentración de sales en sangre.

Lo más destacado

Atención a la necesidad de líquidos. La sed es una señal que alerta de la disminución de la hidratación, en casos de ejercicio intenso, en los que se producen grandes pérdidas de líquido, puede desaparecer la sensación de sed.

Recomendaciones. Para evitar la deshidratación hay que beber líquidos antes, durante y después de practicar deporte.

Cómo hidratarse. Las bebidas que aportan líquidos y sales minerales, especialmente sodio, que se utiliza para mejorar el sabor de la bebida, reponer las sales y facilitar la absorción, se consumen con facilidad dado su buen sabor.

Más información. Observatorio de Hidratación y Salud (www.hidratacionysalud.es)



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 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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