Salud

¿Le estresa su trabajo?

03-IV-09. Identificar los síntomas, intentar mejorar su organización en el trabajo, adaptar sus hábitos para hacerlos más saludables pueden servirle de ayuda, advierten desde la OCU

El estrés es un problema para muchas personas. Son muchas las posibles causas de estrés, y el trabajo es una de ellas. Una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que el estrés laboral es muy frecuente: la mitad de los encuestados sienten que el trabajo afecta negativamente a su bienestar. ¿Está estresado? Identificar los síntomas, intentar mejorar su organización en el trabajo, adaptar sus hábitos para hacerlos más saludables pueden servirle de ayuda.

La mitad de los 849 trabajadores encuestados por la OCU reconoce que su trabajo afecta negativamente a su bienestar físico o emocional. De hecho, el 7% de todos ellos ha estado de baja por estrés en los últimos 12 meses.

El estrés laboral es, básicamente, la respuesta de nuestro organismo a los desequilibrios entre las demandas del trabajo y nuestros recursos para hacerles frente. Aunque también influyen otras circunstancias como el salario percibido o la relación con los compañeros. Si el estrés es excesivo conduce a un deterioro de la salud; si es limitado puede ser positivo, ya que puede ayudar al trabajador a alcanzar nuevos objetivos laborales.

Demasiado rápido o demasiado repetitivo

Existen infinidad de factores que pueden causar estrés laboral. Y no todos tienen la misma importancia. No es igual de duro trabajar con una exigencia de esfuerzo continua y con unas contraprestaciones salariales escasas (o injustas), que sentir que no se aprenden cosas nuevas. Pero finalmente unos y otros factores influyen en la percepción del estrés. Entre las quejas más frecuentes destacan lo repetitivo de su trabajo y la rapidez que se les exige. Pero también los ascensos y los salarios injustos suscitan quejas.

La mitad de los trabajadores encuestados declara que su trabajo afecta de forma negativa a su bienestar físico y emocional. Los síntomas físicos del estrés son fáciles de observar: básicamente, cansancio, agotamiento e insomnio. Sin embargo, los síntomas emocionales o psíquicos son bastante más complejos: nerviosismo (muy común en un 28% de los encuestados), irritabilidad, dificultad de concentración, indiferencia, etc. Son manifestaciones de estrés laboral que llegan a exceder el propio entorno laboral, afectando directamente a su vida familiar.



De interés

Más deporte. Sólo el 17% de los encuestados sigue algún tratamiento; principalmente de mujeres; claro que son ellas las que concentran los porcentajes más altos de estrés severo o peligroso. El tratamiento más habitual es el farmacológico, normalmente a base de ansiolíticos o de antidepresivos. Sin embargo, la satisfacción es mucho más alta cuando se practica algún deporte, la meditación o alguna técnica de relajación.

Cuatro consejos

- Intente organizar mejor su jornada laboral: establezca prioridades y cúmplalas; no aplace las decisiones.

- Si tiene demasiado trabajo o plazos muy ajustados, dígaselo a su jefe. Negocie con él una solución.

- Practique unos hábitos de vida sanos: siga una dieta equilibrada, duerma entre siete y ocho horas diarias, haga deporte…

- Si a pesar de todo sigue sintiéndose muy estresado, visite a su médico de cabecera y coméntele los síntomas.

Más información: http://www.ocu.org/