Salud

La Enfermedad Tromboembólica Venosa se puede prevenir si se limita la inmovilización del paciente y se administran antitrombóticos

28-III-07. La ETV se presenta mayoritariamente en pacientes hospitalizados e inmovilizados durante un periodo superior a cuatro días

Alrededor de 300 especialistas de toda España se han reunido este pasado fin de semana en Girona para participar en el III Forum Multidisciplinar de la Enfermedad Tromboembólica Venosa (ETV). En este encuentro -organizado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Fundación Española de Medicina Interna (FEMI), con la colaboración de Laboratorios ROVI y otras entidades- se han analizado y debatido aspectos de la prevención y tratamiento de la enfermedad tromboembólica, así como casos clínicos que ponen de manifiesto la realidad de la práctica clínica en esta patología.

Para el doctor Monreal, coordinador del Forum y del Grupo Tromboembolismo de FEMI, el tratamiento de los pacientes con enfermedad tromboembólica requiere un enfoque multidisciplinar “porque son muchas las especialidades médicas que tratan a estos pacientes, ya que la enfermedad se genera muchas veces en los hospitales como consecuencia de la inmovilización, de la inserción de catéteres, de la cirugía o de tratamientos agresivos; y por la heterogeneidad de los síntomas, que pueden limitarse a la aparición de dolor y tumefacción en una extremidad, a una insuficiencia respiratoria grave, una hipotensión o shock”, asegura.

El perfil del paciente con enfermedad tromboembólica venosa es muy heterogéneo. Aun así, el doctor Monreal asegura que más de la mitad de los pacientes que la sufren están sometidos a períodos prolongados de inmovilización, han tenido una neoplasia, una intervención quirúrgica reciente o muestran antecedentes de trombosis. Sin embargo, la ETV se puede prevenir “limitando al mínimo la inmovilización siempre que sea posible, administrando fármacos antitrombóticos, como bemiparina, cuando estén indicados, y con el diagnóstico precoz de la enfermedad”, puntualiza el doctor Monreal.

Tratamientos

Los especialistas reunidos en Girona recomiendan la utilización de heparinas de bajo peso molecular para el tratamiento inicial de la patología, el tratamiento a largo plazo en los pacientes con cáncer, para los afectados con alto riesgo de sufrir hemorragias, como terapia puente en pacientes que tienen que interrumpir el tratamiento con anticoagulantes orales y para prevenir la enfermedad. Además , el doctor Monreal precisa que las heparinas de bajo peso molecular no necesitan administrarse antes de una intervención quirúrgica, sino que se suministran después. Los expertos administran anticoagulantes en el tratamiento a largo plazo del resto de pacientes.



Lo más destacado

La Enfermedad Tromboembólica Venosa (ETV). La enfermedad tromboembólica venosa comprende la trombosis venosa profunda de las extremidades y la embolia pulmonar, dos manifestaciones clínicas con un proceso patológico común. La trombosis venosa profunda afecta principalmente las venas en la parte inferior de la pierna y el muslo e involucra la formación de un coágulo (trombo) en las venas más grandes del área. También puede aparecer, aunque menos a menudo, en las venas de las extremidades superiores. Este trombo puede interferir con la circulación del área, desprenderse y viajar a través del torrente sanguíneo (embolizar). El émbolo, una vez desprendido, puede alojarse en los pulmones, y causar daño grave al órgano afectado.

Factores de riesgo. Algunos de los factores de riesgo de la enfermedad son: permanecer sentado, reposar en cama o estar inmovilizado mucho tiempo, como sucede en viajes largos en avión o en automóvil; cirugía o trauma reciente, especialmente cirugía de la cadera, cirugía de la rodilla o cirugía ginecológica. La trombosis venosa profunda se presenta con mayor frecuencia en las personas mayores de 60 años, pero puede afectar a cualquier grupo de edad.

Datos. Cada año se diagnostican en nuestro país cerca de 60.000 nuevos casos de trombosis venosa y unos 45.000 de embolia pulmonar. Esta última enfermedad es la tercera causa de muerte vascular, pero a diferencia de otras se puede prevenir si se identifica a los pacientes de riesgo.



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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