Salud

Discrepancias en el uso de los betabloqueantes en HTA

04-VIII-08. Un estudio, a pesar de que los betabloqueantes han sido simpre un tratamiento para la hipertensión, ha cuestionado su efecto cardioprotector y su papel en este tratamiento sobre todo en personas mayores de 60 años.

Aunque los betabloqueantes (BB) han constituido uno de los tratamientos de primera línea de la hipertensión (HTA), en los últimos años se ha cuestionado su efecto cardioprotector y su papel dentro del tratamiento de esta situación clínica, especialmente en los pacientes mayores de 60 años, según recoge un estudio realizado por el Centro Andaluz de Medicamentos (Cadime), que publica en el último número del Boletín Terapéutico Andaluz.

La controversia sobre el papel de los BB en el tratamiento de la HTA se suscita, sobre todo, después de la publicación de los estudios Ascot-BPLA (pacientes HTA con tres factores de riesgo) y LIFE (pacientes HTA con hipertrofia de ventrícula izquierda), en los que la mayoría de los pacientes eran mayores de 60 años, y cuyos resultados muestran la superioridad de un antagonista de los receptores de la angiotensina (amlodipino) y un antagonista del calcio (losartán) respectivamente frente al BB atenolol en pacientes hipertensos, en su incidencia de ictus y/o mortalidad, según explica Antonio Mato, responsable de publicaciones del Cadime.

Además, los resultados de un metanálisis que incluye algunos de los anteriores estudios muestran mayor incidencia de ictus en los mayores de 60 años tratados con BB que con otros antihipertensivos. Vicente Bertomeu, presidente de la Sección de Hipertensión Arterial de la Sociedad Española de Cardiología, señala que "en un estudio posterior de la Cochrane se vio que los BB son beneficiosos en los pacientes jóvenes pero no en los mayores de 60 años. Por eso las guías canadienses recomiendan no usarlos en esas poblaciones".

Pero las discrepancias sobre el papel de los BB en HTA entre diferentes autores se plasman en las guías. "En algunos casos se sigue planteando su utilidad como opción terapéutica de primera línea en función del perfil de los pacientes, mientras que en otros se desaconseja su uso rutinario como antihipertensivos de primera elección, salvo en los pacientes en los que se encuentren expresamente indicados", añade Mato.

Las guías del Instituto Nacional para la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) colocaron los BB en el cuarto escalón del tratamiento de la HTA. Sin embargo, las guías de la Sociedad Europea de Cardiología no son tan explícitas, ya que no hay evidencias sólidas de que los BB sean perjudiciales.

"La situación actual, valorando el conjunto de las guías, en el contexto de los paciente de hipertensión, es que los BB son indicados en aquellos pacientes que ya tienen indicación con BB porque tienen insuficiencia cardiaca o cardiopatía isquémica o fibrilación articular", agrega Bertomeu, así el BB tiene un doble efecto, antihipertensivo y de control de la respuesta ventricular.

Estos pacientes "son un colectivo muy importante de pacientes", enfatiza este especialista que explica, que los últimos estudios realizados por la Sociedad Española de Cardiología demuestran que el 70 por ciento de los pacientes con enfermedad coronaria son hipertensos. Cifras parecidas presentan los pacientes con insuficiencia cardiaca y en fibrilación auricular.

"El problema está en los pacientes con HTA que no tienen ninguna de estas condiciones", puntualiza Bertomeu. En las guías se recoge que los BB no serían tratamiento de primera elección, porque hay otros fármacos que tienen mayor evidencia de beneficio. "No hay estudios en HTA ligera a moderada, en patología asociada, que se compare un IECA o un ARA2 con un BB".

Para este experto "no hay interés" en hacer estudios en pacientes jóvenes y en enfermedad clínica asociada o en lesiones de órgano diana. "Sólo hay opiniones basadas en la fisiopatología, que son razonables, pero que no son demostradas" en ensayos clínicos grandes.

Existen diferencias entre los BB en su farmacocinética o de su biodisponibilidad o su lipofilia. Casi todos los estudios de meta nálisis están hechos con atenolol, por los que "no se puede decir que los resultados son estrictamente comparables con los realizados con atenolol", concluye Bertomeu.

Además, Mato agrega que debido al eventual riesgo de desarrollo de diabetes asociado a su uso, se desaconseja la utilización de BB -en la medida de lo posible- en pacientes con síndrome metabólico y/o se recomienda evitar su asociación con medicamentos diuréticos.

Tradicionalmente los BB se consideraban contraindicados en pacientes con IC; sin embargo, en la actualidad constituyen uno de los tratamientos de primera línea de dicha situación clínica, mostrando efectos beneficiosos en la morbilidad y la mortalidad.

Los BB que han mostrado su utilidad en el tratamiento de la IC en grandes ensayos clínicos han sido carvedilol, metoprolol succinato (liberación prolongada) y bisoprolol, y nebivolol en pacientes ancianos. Hasta la fecha, no se dispone de evidencias que apoyen la existencia de diferencias sustanciales entre ellos.


Lo más destacado

Según un estudio publicado por el Centro Andaluz de Medicamentos (Cadime), los betabloqueantes se han venido utilizando en una amplia variedad de situaciones clínicas de origen cardiovascular, aunque en los últimos años se ha producido un cambio sustancial en lo relativo a su papel en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca (IC), según un estudio publicado por el Centro Andaluz de Medicamentos (Cadime).