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13-VIII-07. Los síntomas de esta enfermedad son progresivos y discretos, y por eso mismo resultan difíciles de identificar en un estadio temprano
La arteriosclerosis es el conjunto de procesos que provocan un engrosamiento y pérdida de elasticidad en las paredes arteriales. Esto puede deberse a una enfermedad o, más frecuentemente, a la edad. A medida que envejecemos, las arterias van perdiendo alguna elasticidad, debido a fibrosis (formación de tejidos fibrosos poco elásticos) y la calcificación progresiva de las paredes de los vasos, lo que provoca que su interior se estreche. Este fenómeno se generaliza a toda la red arterial. Cuando asume características patológicas es responsable de la mayoría de los accidentes cardiovasculares, según informa la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en un estudio sobre las enfermedades cardiovasculares.
La aterosclerosis es una forma particular de arteriosclerosis: el estrechamiento en este caso se debe a la grasa que se acumula desde la infancia en las paredes de las arterias, hasta convertirse en placas de ateroma, las lesiones principales de esta enfermedad, compuestas por colesterol y derivados. La aterosclerosis acrecienta el estrechamiento que la arteriosclerosis normal derivada del envejecimiento, causa en sí misma. La distribución de la aterosclerosis en la red arterial no es homogénea. Afecta sobre todo a la aorta, a las arterias de las piernas, las coronarias y cerebrales. En las diferentes localizaciones causará también distintos síntomas.
Las placas de ateroma se desarrollan en zonas de gran turbulencia de flujo sanguíneo, sobre todo donde hay bifurcaciones. Estas placas provocan una reducción del diámetro en la zona de arteria donde se sitúan, esto hace que la sangre circule con más dificultad y tiene consecuencias, ya que falta oxigenación en el área que depende de esas arterias.
Las placas también pueden sufrir un proceso de ulceración y dar lugar a que se formen trombos, es decir, coágulos de sangre. Esos trombos pueden obstruir por completo la zona de la arteria donde se forman, produciendo una trombosis. El trombo puede desprenderse y entrar en la circulación sanguínea. Dependiendo de sus dimensiones podrían provocar la obstrucción de una arteria y una embolia en el organismo.
Síntomas
Los síntomas de esta enfermedad son progresivos y discretos, y por eso mismo resultan difíciles de identificar en un estadio temprano. Desde la OCU aconsejan no dudar en consultar al médico si nota pequeños cambios de sensibilidad, o alteraciones en el equilibrio o en el lenguaje. Las dificultades respiratorias, o un dolor súbito intenso en las piernas, no justificado (que no haya sido causado por un golpe, por ejemplo), precisarían una consulta más urgente.
Los síntomas de la trombosis varían según el lugar donde ésta se localice. Por ejemplo, una trombosis de una arteria coronaria produce un infarto de miocardio; en una arteria cerebral, una parálisis de una región del cuerpo; en una pierna, una gangrena, etc.
Consejos. Unos hábitos más saludables, con la dieta alimentaria adecuada son el tratamiento básico para prevenir y paliar este tipo de afecciones. El especialista establecerá si hay que seguir un tratamiento farmacológico, con medicamentos especiales para reducir el colesterol y, a veces otros fármacos, antiagregantes, anticoagulantes, antihipertensivos, etc.
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Dr. Cormenzana
Cirugía Estética de
Policlínica
Gipuzkoa.
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