Salud

Andalucía destina más de un millón de euros en la adquisición de material para resucitación cardiopulmonar

22-IV-08. Profesionales de todos los distritos podrán formarse en maniobras de reanimación básica y avanzada, con la ayuda de maniquíes y desfibriladores.

La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, a través del Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias y con financiación del Fondo Social Europeo, ha destinado 1.141.052 euros para la adquisición de material de entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP). La inversión en estos recursos va a permitir seguir avanzando en la formación de más profesionales de los centros de urgencias y emergencias y actualizar los conocimientos de los profesionales ya formados, según informa la Consejería de Salud en una nota de prensa. Desde la creación del Plan de Urgencias, en 1990, más de 30.000 profesionales del SAS han recibido formación específica sobre soporte vital –2.000 profesionales cada año--.

En concreto, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha adquirido 60 equipos completos de maniquíes para hacer prácticas de reanimación cardiopulmonar básica y otros 60 para reanimación cardiopulmonar avanzada, además de 60 conjuntos de simuladores de brazos y cabezas también para entrenamiento en reanimación avanzada. Este material ha comenzado a distribuirse a todos los centros hospitalarios y distritos sanitarios de Andalucía, con el objetivo de que a lo largo de este año, puedan desarrollarse las actividades de formación y entrenamiento de los profesionales.

Los maniquíes de RCP básica adquiridos tienen aspecto de adulto, niño y lactante para facilitar el entrenamiento con las posibles víctimas. Estos simuladores posibilitarán la realización de las maniobras conocidas como ventilación boca a boca y masaje cardíaco. En el caso de los maniquíes de niños permitirán además las maniobras de extracción de un cuerpo extraño. Por su parte, los maniquíes de RCP avanzada permiten la interactividad, de forma que posibilitan la realización de auscultaciones, intubaciones, inyección de fármacos y simulaciones de patología urgente y emergente con posibilidad de variación de los ritmos cardíacos, la tensión arterial, lapulsioximetría, etc. El conjunto de cabezas y brazos posibilitan también la práctica de accesos a vía venosa y manejo avanzado de la vía aérea.

Nuevos desfibriladores Junto a los equipos de entrenamiento, el SAS ha adquirido también 120 desfibriladores de última generación, de los que 60 serán semiautomáticos y estarán destinados a la formación del personal y otros 60 serán manuales para uso en los centros y en los dispositivos de urgencias y emergencias. Estos nuevos equipos posibilitarán la simulación de la desfibrilación semiautomática, con aparatos que detectan cuándo es necesario suministrar una descarga eléctrica y aconsejan que se realice, y la desfibrilación manual, en la que los profesionales que manejan el desfibrilador son los que interpretan cuándo y en qué condiciones es necesaria la descarga. Los nuevos equipos adquiridos se distribuirán en todos los distritos de atención primaria y centros hospitalarios de Andalucía.

Los centros de atención primaria y la red de transporte urgente cuentan, actualmente, con alrededor de 500 desfibriladores a los que se sumarán los 120 adquiridos ahora. Por su parte, todos los hospitales y sus servicios de urgencias correspondientes disponen de desfibriladores manuales y semiautomáticos. El Plan de Calidad de la Consejería de Salud contempla como uno de los elementos básicos del sistema sanitario la formación y competencia de sus profesionales para una actuación de calidad y una buena resolución de los procesos.

Desde el Plan Andaluz de Urgencias, se considera prioritaria la formación sobre los procesos asistenciales más frecuentes en urgencias y se incluye en los mapas de competencias definidos para los profesionales que trabajan en este área. Por tanto, resulta imprescindible la adquisición de competencias en lo que se denomina soporte vital, un concepto más amplio que el de reanimación cardiopulmonar, pues incluye, no sólo las técnicas de reanimación cardiopulmonar básicas y avanzadas ante situaciones de emergencia como asfixia, hemorragias, traumatismos graves, etc., sino también el conocimiento de las medidas de prevención de la muerte súbita y del funcionamiento del sistema de emergencia sanitario.

En este sentido, desde la creación del Plan de Urgencias y dentro del 'Programa Davida', se viene impulsando la formación y el entrenamiento tanto en técnicas de RCP básica como avanzada de los médicos, enfermeros, auxiliares de enfermería y celadores de los centros. Los profesionales que ya han realizados los cursos de formación han pasado en muchos casos a ser los formadores de sus compañeros, al estar capacitados como instructores en soporte vital.


Lo más destacado

Cinco minutos clave. Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el enfermo, ya que en este tiempo la falta de oxígeno y sangre en el cerebro puede causar daños irreversibles e incluso la muerte. Ante una situación de este tipo, la persona que tiene el contacto inicial con el afectado debe actuar de forma inmediata, alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando técnicas de reanimación básicas. En el 65 por ciento de los casos de parada cardíaca es conveniente el uso de desfibriladores y cuanto antes se apliquen más posibilidades hay de elevar la supervivencia. Las paradas cardíacas pueden sobrevenir en cualquier lugar con pérdida de conocimiento que se acompaña de cese de la respiración y de la circulación y están motivadas, generalmente, por problemas de fribrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso, que provocan una alteración de la actividad eléctrica normal del corazón, impidiendo el bombeo de la sangre y la llegada de oxígeno a todo el cuerpo.



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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