Salud

Las enfermedades crónicas amenazan con colapsar los servicios públicos de salud

26-VI-2007. Médicos y pacientes piden una atención integral para las personas con varias patologías, que cada vez son más

Un 25% de las personas diabéticas no son sometidas en España a los pertinentes controles de glucosa en sangre. Como consecuencia de esta situación, 2.600 pacientes sufren ceguera y otros 30.000 padecen fallos renales que podrían haberse prevenido. Un 65% de las personas con hipertensión carecen del tratamiento adecuado. Como consecuencia, 68.000 pacientes mueren de manera prematura. Expertos en sistemas de salud y enfermos crónicos afirman que los sistemas sanitarios de España, como los de la práctica totalidad del mundo occidental, han comenzado a quedarse viejos, desfasados, inoperativos. Fueron diseñados en su día para atender un mundo de enfermedades agudas, de infartos de corazón, ataques de apendicitis y patología infecciosa, como la gripe y, de repente, se han encontrado con un mundo de enfermedades crónicas, de mayores que sufren diabetes, obesidad y problemas de salud mental.

“Los sistemas sanitarios de España han comenzado a colapsarse porque están intentando responder a un problema nuevo con una receta que ya no sirve”, según explicó en Madrid el especialista médico Rafael Bengoa, ex director del programa de Salud Pública y Sistemas de la Organización Mundial de la Salud. Bengoa defendió esta idea en la sesión inaugural de las jornadas "Desayunos sobre la Sanidad", un ciclo que arrancó la semana pasada promovido por la Coalición de Ciudadanos con Enfermedades Crónicas.

Esta organización agrupa en España a asociaciones que representan a 1,6 millones de afiliados, más de un millón y medio de pacientes y usuarios descontentos con los diferentes servicios de salud del país. «La primera mitad del siglo XX fue el tiempo de las enfermedades infecciosas. Después, entre 1950 y 2000, hubo que responder a los procesos agudos -los que aparecen de manera súbita y son de curso rápido-. En uno y otro caso dimos una atención de Primera División. Ahora, de 2000 a 2050, vivimos el tiempo de las enfermedades crónicas -sentenció el experto bilbaíno-, una auténtica epidemia para la que no estamos preparados».

Nuevo reto sanitario

Ambulatorios y hospitales están respondiendo ante el nuevo reto sanitario que plantea el envejecimiento de la población del mismo modo en que lo hicieron antes. Si un paciente llega a la consulta con un problema provocado por la descompensación de su enfermedad, el médico que le atiende resuelve la situación de manera puntual y se olvida del enfermo hasta la próxima visita. «El enfermo aparece y se le trata con una lógica de reparar y olvidar. Buscamos que desaparezca del sistema, que deje de estar presente en nuestra pantalla de radar. De lo que se trata es de lo contrario: de retenerle y atenderle», defendió el especialista.

Algunos datos justifican, según el experto, la necesidad de un cambio de orientación. Los enfermos crónicos suponen en España un 5% de la población, que hace uso de la mitad de los recursos sanitarios. Los hospitales, además, no están diseñados para atender a este grupo de pacientes. Sin embargo, ocupan el 39% de las camas disponibles.

La solución pasa por un «compromiso político del Consejo Territorial del Sistema Nacional de Salud» para reforzar la Atención Primaria y crear un nuevo cuerpo de profesionales que cubra la atención a domicilio de todos estos pacientes. De este modo, se liberará de carga de trabajo a ambulatorios y hospitales y, además, se reducirán gastos derivados de la mala atención al colectivo.

Algunos países, muy pocos, han comenzado a desarrollar esta estrategia. La Sanidad británica, «la que mejor ha entendido el problema», ha establecido un sistema de control de calidad, que incluye incentivos a los profesionales, y garantiza una atención personal y continuada del enfermo crónico. Estados Unidos, Irlanda, Escocia, Nueva Zelanda, Australia y Canadá han seguido esta misma estela con excelentes resultados.



Charla digital

 Dr. Cormenzana
Dr. Armando Segurado Cirugía Estética de  Policlínica
Gipuzkoa.
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