Salud

Navarra cuenta con uno de los primeros laboratorios clínicos de bioseguridad de nivel 3 de España

15-IV-09. Esta herramienta permite el manejo de microorganismos causantes de enfermedades como el ántrax, la gripe aviar o la tuberculosis

La Clínica de la Universidad de Navarra cuenta entre sus instalaciones con un laboratorio de bioseguridad de nivel 3, que permite, entre otras cosas, el manejo de agentes biológicos que causan enfermedades potencialmente letales para el ser humano como el ántrax, la gripe aviar o la tuberculosis. Se trata de uno de los primeros laboratorios clínicos de este tipo puestos en marcha en España.

Dependiendo del riesgo de infección de los diferentes agentes biológicos, los laboratorios se clasifican en cuatro niveles. Los más peligrosos son los de nivel 3 y 4. En concreto, dentro del nivel 3, se incluyen aquellos “microorganismos que pueden causar una enfermedad grave en el hombre, tienen altas posibilidades de transmisión, pero existen vacunas o tratamientos contra ellos”, detalla el doctor José Leiva León, director del Servicio de Microbiología de la Clínica de la Universidad de Navarra, al que pertenece el laboratorio. El nivel de riesgo biológico más elevado es el 4, en cuyo caso no existe profilaxis ni tratamiento eficaz para la enfermedad derivada.

Máxima seguridad

Además de las medidas de seguridad biológica requeridas en este tipo de instalaciones, el laboratorio de la Clínica de la Universidad de Navarra incorpora sistemas añadidos para garantizar la contención de los agentes patógenos dentro del recinto.

La actividad del laboratorio se centra en el aislamiento y cultivo de los microorganismos, su identificación, estudio de la eficacia de los agentes antiinfecciosos (tratamiento) y, por último, la esterilización de las muestras y cultivos manejados.

“El primer paso consiste en aislar los microorganismos en un medio de cultivo a partir de muestras clínicas, momento en el que aumenta su concentración y consecuentemente la peligrosidad de su manejo, lo que provoca que, en ocasiones, su nivel de riesgo pueda llegar a pasar de un nivel 2 a un nivel 3. Una vez identificado el microorganismo, llevamos a cabo pruebas con el fin de determinar el tratamiento más adecuado, que consiste en analizar la susceptibilidad del patógeno a los agentes microbianos, capaces de interferir en su crecimiento y viabilidad. En el caso de las micobacterias, causantes de la tuberculosis, se efectúa un antibiograma para conocer a qué antibióticos son sensibles”, explica el doctor Leiva.


Lo más destacado

Cuatro niveles. Dependiendo del riesgo de infección de los diferentes agentes biológicos, los laboratorios se clasifican en cuatro niveles. Los más peligrosos son los de nivel 3 y 4. En concreto, dentro del nivel 3, se incluyen aquellos “microorganismos que pueden causar una enfermedad grave en el hombre, tienen altas posibilidades de transmisión, pero existen vacunas o tratamientos contra ellos”, detalla el doctor José Leiva León, director del Servicio de Microbiología de la Clínica de la Universidad de Navarra, al que pertenece el laboratorio. El nivel de riesgo biológico más elevado es el 4, en cuyo caso no existe profilaxis ni tratamiento eficaz para la enfermedad derivada.